lunes, 25 de febrero de 2019

ARQUITECTURA POPULAR. CERRATO PALENTINO (PARTE V)

En el capitulo anterior presentábamos los materiales integrantes que conforman mayoritariamente el hábitat del Cerrato. Avanzamos, sobre el carácter y estilo de la arquitectura típica del Cerrato, la configuración de sus pueblos, construcciones más representativas y legado del patrimonio popular y singular.


El carácter y estilo popular de la arquitectura sólo se comprende dentro del marco socioeconómico y geográfico en el que se desenvuelve la actividad humana. La amplitud de valles y páramos del Cerrato posibilitaron la formación de pequeños núcleos urbanos, en donde las viviendas se apoyan unas en otras formando manzanas. Viviendas de una o varias plantas, separadas por calles, callejas y plazuelas apenas pavimentadas hasta hace pocos años. Un elemento muy típico de las plazas donde se celebran ferias y mercados es el porticado o soportal, de los que se conservan buenos ejemplos en la comarca.



Digamos, que en la estructura interna de cualquier pueblo cerrateño contaban edificaciones, algunas, hoy desaparecidas o carentes de utilidad que contribuyen al conocimiento sociológico. Formarían parte del núcleo urbano: la iglesia y atrio, ayuntamiento, fuente o caño, trinquete o frontón, fragua, pósito o panera y solana. En los alrededores: las eras, bodegas, palomares, molino y cementerio.

La vivienda rural

De barro, con base de cantos rodados recubiertos también con barro, utilizándose el adobe o tapial por encima. De una o dos plantas, de forma irregular, cubiertas a dos y cuatro vertientes y numerosas dependencias en torno al zaguán. La posición social y económica del propietario determinaba su mayor o menos amplitud, pero siempre acorde al mismo modelo y conforme con el medio agrícola del que forma parte.


La casa típica del jornalero o arrendatario o casa molinera, disponía en la parte baja la vivienda y en la alta, el pajar, desván o sobrado. El corral alberga los animales domésticos. El acceso a la misma se realiza por una pequeña puerta o mini-zaguán desde el que se accedía al resto de dependencias (habitaciones y alcobas) y al corral que disponía de otra puerta trasera; la gloria (sistema romano de calefacción) y a veces, pozo y horno para el pan. La cocina, con o sin trébede servía de fogón, hogar y calefacción. Era la pieza donde se hacia la vida diaria. Unas grandes portoneras daban acceso al corral para permitir el paso del carro y del ganado a las cuadras, la porqueriza, el gallinero, la conejera, e incluso una pequeña tenada para un hato de ovejas. En el cobertizo se resguardaban los aperos de labor y el carro, y en otro, el pozo, las pilas y pilones para abrevar los animales junto con el estercolero.

La vivienda rupestre


La cueva natural fue la primera vivienda del hombre, el primer refugio que acondicionó para su asentamiento e intimidad. Ya fuera como oquedad natural o como habitáculo excavado artificialmente, la cueva ha sido un recurso seguro durante la dilatada y oscilante historia del hombre. Viviendas trogloditas que surgen en el Cerrato durante la Alta Edad Media, momento en el que repobladores norteños, huidos mozárabes y moriscos de Al-Andalus excaban cuevas artificiales en nuestra provincia. Desde entonces y hasta bien entrado el siglo XX, en muchos de nuestros acogedores y cerrateños pueblos, las habitaron algunos grupos familiares. 
Ejemplos pueden verse en poblaciones como Tariego, Dueñas, Villamuriel, Cevico,  Palenzuela y otros. En la actualidad, éste modelo de vivienda tradicional localista de nuestros antepasados se tiende a conservar.

Los palomares


Es una de las más notables creaciones de la arquitectura popular cerrateña que se levanta próxima a los pueblos o en la soledad del campo. Alejados siempre de la proximidad de los árboles, a fin de evitar las aves de rapiña, el palomar se concibe para dar alojamiento a la paloma zurita, símbolo de paz. Como animal de costumbres sencillas, la práctica de la combicultura, ha proporcionado al hombre un recurso más en su subsistencia. Su cuidado proporcionaba un sabroso alimento, además de un excelente fertilizante con sus excrementoso (palomina).
En la Edad Media el derecho a criar palomas estaba reservado a la nobleza; al quedar con posterioridad anulado este privilegio, la cría de palomas pasó a depender de labradores y campesinos que salvo contados casos, se ha abandonado.
En el Cerrato se pueden observar un buen número de palomares y con representación en todas sus formas: circular, cuadrada, rectangular o poligonal. Hechos de adobe y tapial, se levantan sobre un zócalo de piedra o canto rodado, con entramado de madera y cubierta a una o varias vertientes; en algunos ejemplos, con decoraciones a base de balaustradas y cenefas de ladrillo. Las oracas o nidales son el habitáculo para las palomas cuyo número no era inferior a las ciento cincuenta.
Las dimensiones de un palomar pueden oscilar entre los tres y siete metros de altura, de cuatro a seis metros en anchura en los rectangulares y entre ocho y diez metros de diámetro en los circulares.

Las bodegas


La bodega, es otra construcción muy extendida por los pueblos del Cerrato. 
Una excavación subterránea de seis a ocho metros de profundidad, entre 40/50 metros de solar y ubicada generalmente en una ladera; no todas se aprecian a simple vista porque irían por debajo de la misma vivienda del propietario. Entre los departamentos o galerías y el lagar van la pila, las tinas, la viga, la madera para el pie, el contrapeso para estrujar la uva... todo lo necesario para el proceso de la elaboración del vino. Esta tierra ha producido en otro tiempo abundantes caldos de buen paladar. Las bodegas de los pueblos son "los laboratorios" en donde se elaboran y se degustan los vinos, para consumo particular y para la venta.

En un próximo capitulo, la arquitectura pétrea (construcciones en piedra) representada en el Cerrato por las grandes obras, símbolos del poder laico y del poder religioso.



Bibliografía: Del Trabajo realizado por Miguel A. Becerril e Ignacio A. Bregel
              Proyecto: "VIAJES Y RUTAS DE ESTUDIO A TRAVÉS
                                 DE GEOGRAFÍA E HISTORIA PALENTINAS"

Fotografía a color: Montse Blanco @monblanfer

miércoles, 20 de febrero de 2019

HÁBITAT DEL CERRATO (PARTE IV)

Decimos "hábitat" al lugar donde encuentra acomodo una comunidad o una especie, y los factores físicos y geográficos que inciden en su desarrollo.


En el Cerrato castellano, la vivienda rural tradicional es un instrumento del sistema de cultivo. Constituye no sólo una "casa" en el sentido habitual del término, es también uno de los instrumentos de trabajo del agricultor que sirve de habitación, de almacén para las cosechas y las herramientas, de alojamiento del ganado y de taller. 
La vivienda rural es un reflejo del medio físico y de la civilización. Su situación, emplazamiento, materiales utilizados, forma y distribución nos hablan de costumbres, tradiciones e influencias múltiples que se heredan en el tiempo. Es una respuesta inmediata y directa a las necesidades y posibilidades de quienes van a usarla y por ello, es totalmente funcional. 

MATERIALES DE CONSTRUCCIÓN


Hasta épocas recientes la construcción de viviendas, especialmente en las zonas rurales, dependía de los materiales vinculados al territorio, lo que proporcionaba una homogeneidad a la obra hecha. La arquitectura tradicional del Cerrato se basa en el barro, la madera y la piedra, pero los tiempos, con sus nuevas técnicas y comunicaciones han incidido de tal manera en el hábitat rural, que se ha ido perdiendo el uso  de los materiales tradicionales, técnica e identidad constructiva.

EL BARRO

Es la materia prima de estas tierras, habiéndose usado en su variante de abobe o tapial, desde mucho antes de nuestra Era. Será con la romanización, cuando este tipo de construcciones alcancen su mayor apogeo, subsistiendo hasta nuestros días.


El tapial 

El uso del tapial se estima anterior al del adobe, ya que su fabricación es más sencilla. La arcilla es la materia prima; la tierra se dispone en pequeños montones y se deja cierto tiempo a la intemperie para que esponje y pierda la materia orgánica. Luego se mezcla con  cal, cascajo o grava y en ocasiones, algo de arena si se quiere una mayor consistencia; se amasa con agua (no superior al 12% en peso a la arcilla empleada) y se vierte en moldes de madera y procediendo a su apisonado y la ayuda de un ligero regado. Los cuerpos rectangulares formados reciben el nombre de tamales; el tapial se levanta con sucesivas hiladas de tamales. Una vez completado el muro, se enluce (con lechada de cal y mortero de cal y arena fina),  se refuerzan las aristas (con mampostería o fábrica de ladrillo) y tratándose de un muro, se remata con tejas o ramaje para evitar su desmoronamiento.


El adobe

Para la elaboración del abobe, los barros más propicios son aquellos cuyo porcentaje de arcilla no llegue al 20% y la proporción de arena no sea superior al 45%. En este caso, la tierra se criba y mezcla con paja para facilitar su trabazón y consistencia, formando una balsa. Luego se riega con agua, se mezcla con los pies y se vierte en un molde comprimiendo y enrasando con un listón y dejando secar al sol. En el Cerrato, el molde del adobe recibe el nombre de macal, y menos común, gradilla o adobera.
Con este material y poco más, se construían las casas, cuyo coste era reducido porque en muchos casos, la mano de obra era una cuestión del ámbito familiar.
La puesta en obra de los adobes se hacía sobre un zócalo de piedra y de remate al muro para facilitar su impermeabilidad, se procedía con llana al "trullado" (revocar con barro mezclado con paja).

Los calares o caleros


Se llama la "calar" al lugar donde se extraía la cal o también donde se hacía el horno para prepararla. La cal forma una parte importante de los componentes de la arquitectura del barro, bien sea como parte integrante del mortero o como medio de encalar fachadas e interiores. La piedra caliza no falta en nuestros páramos y montes, de ahí que se haya utilizado profusamente. Para su obtención se disponía de un horno o nicho subterráneo de unos 4 por 3 metros de diámetro, hecho con piedras gruesas. El recinto se llenaba con piedras de pequeño tamaño, colocadas por personas expertas. Luego se calentaba el horno (con encina, estepa, retama...) durante unas cincuenta horas y las piedras se convertían en cal, lista para ser usada.

LA MADERA

La temprana roturación de las tierras del Cerrato para dedicarlas al cultivo, convirtió la comarca en un inmenso territorio desforestado, donde la poca abundancia de maderas, no sólo para construir sino para consumir en el horno donde cocer los ladrillos, obligó a utilizar el barro. Hubo que esperar a coyunturas económicas favorables para la utilización generaliza del ladrillo como material constructivo; a comienzos del siglo XIX, el ladrillo tiene su apogeo y la utilización de la  madera quedaba limitada a lo estrictamente necesario, constituyendo el esqueleto básico de las edificaciones, en alguna de las cuales sale al exterior, reflejándose en las fachadas y dando nombre a la "casa de entramado". 


La madera, principalmente robre y haya, se empleaba para las grandes vigas traveseras (algunas sobrepasaban los 15 metros de longitud y el medio de grosor) y pies derechos de porticados; para el resto de usos, maderas menos duras como el chopo y el pino negrillo que podemos ver en la actualidad como palancas de piedras de lagar. Nadie discutía la imaginación y maestría de los artesanos de la madera y sus trabajos de ebanistería, que junto a los forjados en hierro (ventanales, balcones, cerrojos, llamadores, campaniles...) lucen en casas, iglesias o edificios civiles. 


LA PIEDRA

No es la comarca del Cerrato un área en la que predominen los materiales pétreos; cuando estos existen se reducen a la piedra caliza de los páramos, deleznable (se rompe, se disgrega o se deshace fácilmente) y porosa, de irregular y pequeño tamaño, no siempre apta para la edificación. Es por ello que se utiliza en su forma más simple, como es la mampostería, en la que únicamente se requiere el apilamiento de forma homogénea y con cierta maestría de las piedras meramente desbastadas, para ir componiendo los muros del edificio.


En los buenos edificios, se utiliza la piedra de sillería. En los pueblos cerrateños es típica la alternancia de la piedra con el barro y el ladrillo. Su máxima presencia se reduce a los edificios religiosos (iglesias y monasterios), defensivos (fortalezas y amurallamientos), nobles (antiguos palacetes y palacios), seminobles y señoriales (casonas y casas solariegas). De la piedra de sillería, disponían el monarca, la iglesia y los nobles; sillarejo y mampostería, para edificios particulares y las simples piedras, amontonadas y ordenadas, servían para formar los chozos y las tenadas.



 En el próximo capitulo: la arquitectura popular.


Bibliografía: Del Trabajo realizado por Miguel A. Becerril e Ignacio A. Bregel y
              Proyecto: "VIAJES Y RUTAS DE ESTUDIO A TRAVÉS
                                 DE GEOGRAFÍA E HISTORIA PALENTINAS"

Fotografía a color: Montse Blanco @monblanfer
        



lunes, 11 de febrero de 2019

LÍMITES Y TOPONIMIA CERRATO (PARTE III)

LÍMITES HISTÓRICOS. 
POBLADOS Y DESPOBLADOS DEL CERRATO PALENTINO.

Dos, son los documentos principales a los que hay que acudir para delimitar la comarca histórica del Cerrato castellano: 
El "Becerro de las Behetrías de Castilla": 
Códice del año 1352 mandado hacer por Pedro I de Castilla. Un registro detallado de los pueblos y lugares de realengo, abadengo, solariego y behetría. Representa a la tradición civil en el Cerrato histórico. 
El "Repartimiento de los Beneficios de la Dióceis de Palencia en el año 1345": 
Mandado hacer por el obispo palentino del Vasco. Representa a la tradición eclesiástica comarcal. Ambos, se complementan recíprocamente, ya que, a las zonas cerratenses donde no alcanza la tradición civil, lo hace la eclesiástica y viceversa.


Existen otros documentos que retocan los límites geográficos del Cerrato surgidos de la de evolución histórica de la comarca. La principal modificación de los límites medievales del territorio cerratense fue debida a la creación de nuevas comarcas naturales: al sur, la Tierra de Pinares y el Campo de Peñafiel. En contrapartida, en el siglo XVIII el Cerrato castellano había avanzado hacia occidente e incorporado las localidades de Dueñas y Villamuriel de Cerrato y hacia el norte, un siglo después, Valbuena de Pisuerga y Villodrigo.
Los límites del Cerrato castellano abarcan la mayor parte de la zona sur de la provincia de Palencia, un sector de Burgos y otro de Valladolid. La superficie palentina abarca 153.204 Ha, siendo los municipios de mayor extensión: Baltanás (15.845 Ha.) y Dueñas (12.204 Ha). Sólo otros seis superan las cinco mil hectáreas. 
La superficie de Villamuriel de Cerrato es de 3.978 Ha.


El origen y significado de los nombres propios cerrateños es para tomar un cuaderno y anotar porque son historia y hacen historia. Abundan los referentes a la topografía, el agua, la vegetación y los pobladores. En la vasta toponimia cerratense aparecen elementos lingüísticos procedentes de los pueblos primitivos y de las invasiones que llegaron a la meseta norte en diferentes épocas; de ahí, que existan vocablos y raíces: preindoeuropeos, indoeuropeos, célticos, latinos, góticos y arábigos.

CERRATO: Voz romance que aparece en el siglo XI como "Zerrato" en el Becerro Gótico de Cardeña; es "Cerrato" en el Becerro de las Behetrías y en la documentación de San Salvador del Moral. En conclusión, la palabra ha tenido pocas variaciones y procede del vocablo latino "cirratus" que hace referencia indistintamente al término: ondulado, montuoso o cubierto de bosques y maleza.
Por razones obvias, nos limitamos en esta presentación a exponer los nombres con los que se identifican los pueblos y poblados cerrateños palentinos.


INDICE GEOGRÁFICO DE POBLACIONES
DE LA COMARCA DEL CERRATO PALENTINO


Pertenecer a una determinada comarca implica que se comparten características y valores ambientales, recursos naturales, bondades y retos sobre el territorio, historia, cultura, modos de vida, patrimonio, tradiciones... 

En la relación de pueblos del Cerrato Palentino hemos asignado en mayúsculas, los municipios que son Ayuntamiento, localidades menores, y entre (...) los despoblados inscritos a ellos.

ALBA DE CERRATO. (Villahán de Cerrato).
ANTIGÜEDAD. (Villella - Valverde)
BALTANÁS. Valdecañas de Cerrato - (La Aldea - Arnillas - Fuente Cirio -
                        Renedo de Baltanás - Terrados - Villalba - Villaflainvistia)
CASTRILLO DE DON JUAN. (San Pedro de la Yedra)
CASTRILLO DE ONIELO. (San Juan de Villagustio)
CEVICO DE LA TORRE
CEVICO NAVERO
COBOS DE CERRATO. Granja de Retortillo - (Seoguela)
CORDOVILLA LA REAL. Dehesa de Cordovilla -Dehesa de Matanzas
                                   -Dehesa de Villandrando -Dehesa de San Salvador del Moral
CUBILLAS DE CERRATO. (Grijalba)


DUEÑAS. San Isidro de Dueñas - Zona Residencial Camponecha
ESPINOSA DE CERRATO.
HÉRMEDES DE CERRATO. (San Sebastián)
HERRERA DE VALDECAÑAS.
HONTORIA DE CERRATO. (Castellanos -Rebollar)
HORNILLOS DE CERRATO..
MAGAZ DE PISUERGA
PALENZUELA. Montemayor - (Torre Moronta - Villajera - El Moral
                           Barrio de Santa María - Villalcón - Villavoyaya)
POBLACIÓN DE CERRATO.
QUINTANA DEL PUENTE. Colonia M. Infantil - (Báscones - San Antonio)


REINOSO DE CERRATO.
SOTO DE CERRATO.
TABANERA DE CERRATO. (Cornejo - Olmos de Cerrato)
TARIEGO.
TORQUEMADA.
VALBUENA DE PISUERGA. San Cebrián de Buena Madre
VALDEOLMILLOS. (Quintanilla de Valdeolmillos)
VALLE DE CERRATO.
VENTA DE BAÑOS. Baños de Cerrato - Cementos Hontoria


VERTAVILLO. (Vega de Cerrato - Fontanilla)
VILLACONANCIO.
VILLAHÁN. (Castriello - Quintanilla)
VILLAMEDIANA.
VILLAMURIEL DE CERRATO. Calabazanos - C.J.Virgen del Milagro                                                                               - Gómez Manrique - Los Olmillos
VILLAVIUDAS. Dehesa de Tablada
VILLODRIGO. Henar - Val de Peral  


El Cerrato ofrece un paisaje de páramos, cuestas y valles, comprendidos entre los 850 y 900 m. de altitud, carente de vegetación, salvo en los fondos de los valles.
En este tipo de terreno aparecen los pueblos diseminados, la distancia entre los núcleos y su tamaño, son los dos elementos básicos de su caracterización. Encontramos poblamientos concentrados en núcleos pequeños (menos de 40 casas)  medios (entre 40 y 100 casas) y los más grandes, con más de cien casas.
Este tipo de poblamiento responde a una razón histórica: la organización colectiva del cultivo de la tierra y los problemas de seguridad. Para buscar sus orígenes habría que remontarse a épocas muy antiguas o a la repoblación durante los siglos IX-XI. Las viviendas y dependencias, en la mayoría de los casos se organizaban alrededor de una plaza o edificio público (iglesia o ayuntamiento), próximas a un cerro o junto a una ladera, un río o fuente de agua, y en todo caso, ocupando el centro de los terrenos cultivados.

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Bibliografía: Del trabajo original de Miguel A. Becerril e Ignacio A. Bregel para:
              Proyecto: "VIAJES Y RUTAS DE ESTUDIO A TRAVÉS
                                 DE GEOGRAFÍA E HISTORIA PALENTINAS"

Fotografía a color: Montse Blanco @monblanfer
        










jueves, 24 de enero de 2019

EL SUBSUELO DEL CERRATO (PARTE II)

 CONSTITUCIÓN GEOLÓGICA. HORIZONTES. SUELOS. VEGETACIÓN


La geología estudia el origen, formación, evolución, materiales y conjunto de características que componen el subsuelo o la corteza terrestre de un territorio. Son los recursos naturales y su influencia sobre el medio ambiente. "Es a partir del estudio y datación de yacimientos, sedimentos, estratos, depósitos, costras, capas y elementos observados lo que determina, que en la zona del Cerrato, tres, son los tipos de horizontes perfectamente definidos: 
Tertiense - Arcillas y arenas en los valles. 
Sarmatiense - Margas yesíferas de las laderas 
Pentiense - Caliza de los páramos".


HORIZONTE DE LAS ARCILLAS Y ARENAS
Aparecen en las campiñas y fondos de los valles, comprendiendo también las zonas bajas de las laderas de los páramos. La capa más profunda es de "arcilla roja plástica" con espesores que superan los 50 metros. Sobre la anterior, aparecen otras de grano fino mezcladas con arcilla, de color amarillento y espesor variable, casi nunca superior a los 20 metros. En la zona superior, margas delgadas de lignito terroso y marga negra carbonada, con abundantes moluscos de agua dulce.


HORIZONTE DE MARGAS YESÍFERAS
Con un espesor de 100 a 120 metros y en combinaciones muy variables. Es frecuente encontrar entre las margas capas de yeso cristalino (algez) formado por multitud de cristales lenticulares, de aspecto granulado y espesores entre unos pocos centímetros y más de medio metro.

HORIZONTE DE CALIZA
Forma el piso de los páramos con espesores que no superan los 10 metros. La caliza es compacta, de color gris claro, a veces con pequeñas oquedades tapizadas de cristales de calcita e inclusiones de cuarzo. El proceso de disolución de las capas más superficiales afecta de modo especial a la caliza, liberando los componentes arcillosos que contiene y dando lugar a la formación de los suelos rojizos característicos de los páramos calizos.


PALEONTOLOGÍA

La paleontología es la ciencia natural que estudia e interpreta el pasado de la vida sobre un territorio a través de los fósiles. "Son escasos en cantidad y en variedad los fósiles encontrados en el Cerrato en comparación con otros lugares de la Cuenca del Duero, y son casi exclusivamente, Moluscos Gastrópodos de agua dulce. 
El yacimiento fosilífero más importante del Mioceno palentino apareció en 1911 en la base del nivel arenoso del Cerro del Otero. Afloraron restos hasta de 18 especies de vertebrados (reptiles, aves y mamíferos) lo que confirma plenamente la existencia de un régimen continental durante el Mioceno y predominio de las aguas pantanosas y terrenos encharcados durante el Sarmentiense y Pontiense. La continuidad del Cerrato a éste paraje, hace extensivo a éste la información geológica proporcionada sobre la edad de los horizontes sedimentarios y los regímenes climáticos imperantes.  
De las pocas excepciones, unos huevos de ave encontrados en las margas yesíferas de Cevico de la Torre, y algunos moluscos del género Helix (gastrópodo terrestre) en las calizas del páramo de Magaz de Pisuerga. 


LOS SUELOS

Los suelos del Cerrato se asientan sobre materiales poco consolidados y en consecuencia, poco evolucionados. Por otro lado, al estar emplazados en zonas de pendientes más o menos acusadas, y faltar una cubierta vegetal densa, la erosión es acusada, evitando la forestación del suelo por arrastre de la capa superficial.
Tres son los tipos de suelo más representativos:
Suelos pardos cálcicos: en zonas altas de los páramos con escasa o nula pendiente.
Xerorendzinas: localizados en las cuestas y de escasa vegetación.
Xerosem: una variante del anterior que aparecen en la base de los páramos. 



LA VEGETACIÓN

La vegetación natural de los valles, laderas y páramos del Cerrato castellano corresponde al Bosque Esclerófilo Mediterráneo de hoja perenne, el Encinar o Carrascal, acompañado y en ocasiones desplazado por árboles de hoja marcescente, el Quejido, que aprovecha los lugares de mayor umbría y suelos más húmedos y desarrollados, en la base de las laderas y vaguadas.
La vegetación de Ribera, bien representada en los márgenes de los ríos, mayores, donde los Chopos, Alisos y Sauces forman verdaderos bosques galería, y muy reducida en los pequeños valles por donde discurren los arroyos.
La intensa deforestación que ha sufrido el Cerrato propicia la erosión y arrastre de las capas más superficiales y fértiles del suelo en las superficies de mayor pendiente.  Como consecuencia, éstos suelos empobrecidos condiciona de manera estricta el crecimiento de una flora adaptada a esas condiciones , llamada vegetación "gipsofila", con formas leñosas y herbáceas, y algunos líquenes, que forman una cubierta densa en las laderas de los páramos. Algunas laderas se han ido repoblando con Pinos y Cipreses , que a penas se desarrollan.


Entre las comunidades vegetales autóctonas figuran:
Bosques, Carrascales o Encinares, Quejigares y Sabinares, una de las escasas poblaciones de Sabina de la Provincia de Palencia. Matorrales, Pastizales, Frondosas y Coníferas. Tomillares, Retamares, Jaras, Rosales, Majuelos y Espinos diversos. 
Cultivos herbáceos de secano, de regadío y mixtos, más el muestrario de especies vegetales que crecen en las superficies humanizadas y áreas transitadas.


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Bibliografía: Trabajo original realizado por Miguel A. Becerril e Ignacio A. Bregel.
              Proyecto: "VIAJES Y RUTAS DE ESTUDIO A TRAVÉS
                                 DE GEOGRAFÍA E HISTORIA PALENTINAS"

Fotografía a color: Montse Blanco @monblanfer

jueves, 17 de enero de 2019

ALEGORÍA DE VILLAMURIEL AGRÍCOLA

Quienes se acerquen al Salón Parroquial de Santa María la Mayor, en Villamuriel de Cerrato, encontrarán en una de sus paredes, una pintura, alegoría de la villa firmada por Pedro Movellán y fechada el VIII-XII-MCMLXIX, por lo que este año 2019 se cumpliría el cincuenta aniversario de su ejecución. En una interpretación libre y a falta de referencias del autor, deducimos que el mural expresa la esencia de un Villamuriel de mediados del pasado siglo. En la parte superior derecha y ocupando poco espacio, con relación a las dimensiones de la obra, la iglesia, el río y el puente. El resto, es tierra y labor que invita a tender la vista a lo ancho para convencernos de que el terreno sobre el que se asienta Villamuriel fue eminentemente agrícola. 
El arado (las cosechas de cereales, principalmente) la vid (se producía un excelente vino) y los rebaños (ganado lanar) sostuvieron durante décadas a la mayoría de la población y de ellos, obtenía la mayor riqueza. Los labradores, braceros, mozos, vendimiadores o pastores de Villamuriel, eran distinguidos por su laboriosidad y buenas condiciones físicas para soportar las duras faenas agrícolas y los cambios bruscos del clima. Algo de todo ello debió inspirar al artista palentino afincado en el País Vasco, plasmando a modo de homenaje, a los obreros del campo, a los cultivos tradicionales y a las formas de producción agraria y ganadera. La pintura es el reflejo de un medio físico y de unos condicionamientos socio-económicos que nos hablan de costumbres, tradiciones y posibilidades, de un entramado rural suficientemente importante para abastecimiento propio, para atraer mano de obra, salir al mercado y ser conocidos. 





Poquísimos, son los datos biográficos encontrados en la Web sobre Pedro Movellán. 
Sabemos que practicó la pintura del paisaje. De origen palentino, se asentó en Hondarribia (País Vasco). A la vez que pintaba, daba clases de Dibujo. A su fallecimiento, Conchi Pascua, su esposa, crea las galerías de arte MOVELLÁN y PASCUA donde exponía su obra.  


martes, 15 de enero de 2019

EL MEDIO FÍSICO Y NATURAL DEL CERRATO (PARTE I)

Amigos del Patrimonio de Villamuriel de Cerrato tiene a su disposición un extenso y preciado documento-estudio sobre el Cerrato Palentino. Realizado de una forma global y didáctica, los autores, Ignacio A. Brejel, y Miguel A. Becerril, nos acercan al conocimiento de nuestra comarca con datos de significado. El medio físico y natural, los periodos históricos y los elementos humanos serán objeto de una serie de capítulos en nuestro Blog que iremos presentando en entradas cortas, por temas, con gráficos y fotografías que deseamos hagan amena la información y el seguimiento.

MAPA DE LA COMARCA DEL CERRATO PALENTINO


EL CLIMA


"El Cerrato tiene un clima Mediterráneo, como la mayor parte de la Península Ibérica. Un clima caracterizado por la presencia de un periodo de aridez de 2 a 4 meses, que coincide con la época más calurosa, el verano. A esto hay que añadir el rasgo de Continentalidad (Alejamiento de la influencia suavizadora del océano) y la Altitud (Entre 700 y 900 metros sobre el nivel del mar) que hace que las temperaturas sean extremas en Verano e Invierno, las dos estaciones más marcadas y las precipitaciones se producen la mayor parte en las estaciones cortas de Primavera y Otoño. Solo el norte montañoso de la provincia escapa al dominio mediterráneo, correspondiendo el clima Montano a los fondos de los valles y el Subalpino a las cumbres. El resto de la provincia presenta un clima Supramediterraneo: seco en el Centro-Sur,  que es el que afecta al Cerrato, y Subhúmedo en el Norte".


"Por lo general, el periodo de heladas abarca desde Noviembre hasta Abril. 
Las precipitaciones oscilarían entre 400 y 500 mm.
La nieve, poco frecuente se presenta en invierno.
El granizo, escaso y preferentemente en Primavera.
El rocío, en Verano y Otoño y la escarcha en Invierno.
La niebla y la neblina, frecuentes en Invierno en los fondos de los valles.
Las tormentas, predominan en Verano acompañadas de rayos, relámpagos y truenos.
Los vientos predominantes son los de dirección Nordeste.
La evaporización del agua en el Cerrato está próxima a los 700 litros/m2".

LA HIDROLOGIA


"El CERRATO es una extensa región de páramos, cortados por numerosos valles que han sido excavados por arroyos que desembocan el el río Pisuerga. Estos arroyos fluyen de Este a Oeste, dejando entre ellos páramos alargados que siguen el mismo rumbo.

Los ARROYOS del Cerrato más importantes son

Arroyo Madre, del Prado, del Castillo, de Valderrey, Maderano, del Rabanillo, de los Madrazos, Franco y Valdesanjuan.

Los RÍOS principales son:

El Pisuerga: Nace en la Montaña Palentina, en el Sel de la Fuente, al pie de Valdecebollas. Atraviesa la Comarca del Cerrato en dirección Noreste-Sureste y desembocando todos sus afluentes en su margen izquierda. 

El Carrión: Nace en la Laguna de Fuentes Carrionas, en la vertiente meridional del Peña Prieta. Sólo recorre unos kilómetros por la comarca antes de confluir con el Pisuerga. 

El Arlanzón: Nace en la Sierra de la Demanda y pasa por la capital burgalesa. 

El Esgueva: Nace en la provincia de Burgos y atraviesa brevemente el Cerrato Palentino por Castrillo de DonJuan. Desemboca en Valladolid.

El Arlanza: Es afluente del Arlanzón y nace en la Sierra de Neila. Penetra en el Cerrato por el término municipal de Palenzuela, donde se une al Arlanzón.

Estos ríos y arroyos son los que han originado la actual topografía de Valles y Páramos. Sus aguas brotan en las parameras calizas y van erosionando la tierra, dando lugar a estrechos valles que se van ensanchando progresivamente, formando vegas poco extensas.

Por la margen derecha del rió Pisuerga transcurren otras importantes vías fluviales:

El Canal de Villalaco: Toma sus aguas del Pisuerga junto a la población del mismo nombre (llamado también de Alfonso XIII) riega unas 4.000 Ha de la provincia de Palencia.

El Canal de Castilla (Ramal Sur): Recorre los términos de Villamuriel de Cerrato y Dueñas, a su paso por el Cerrato.

La acequia de Palencia: Nace en Calahorra de Ribas donde toma las aguas del Carrión. Riega una extensión similar al de Villalaco".

GALERÍA FOTOGRÁFICA DE VÍAS FLUVIALES DEL CERRATO PALENTINO














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Bibliografía: Trabajo original realizado por Miguel A. Becerril e Ignacio A. Bregel.
              Proyecto: "VIAJES Y RUTAS DE ESTUDIO A TRAVÉS
                                 DE GEOGRAFÍA E HISTORIA PALENTINAS"

Fotografía a color: Montse Blanco @monblanfer