viernes, 5 de abril de 2019

ARQUITECTURA SELECTA. LA PIEDRA EN EL CERRATO (VI)

Murallas, Puertas, Castillos, Templos, Puentes, Rollos... forman parte de la arquitectura pétrea del Cerrato Palentino. La arquitectura en piedra, aunque no muy abundante está bien representada en la comarca y repartida por los treinta y nueve municipios que la conforman. Un patrimonio con aire diferenciador y preferente, objeto de interés que nos exige preservar. 


Con este blog cerramos los capítulos dedicados al Cerrato. A trazos y en resúmenes, hemos repasado su identidad, imagen, cultura y patrimonio, lo que en común se posee, se vive y se siente de esta comarca inconfundible, un escaparate para todo buen observador y un referente para quien lo habita. Las características constructivas de las grandes obras de la arquitectura en piedra se alternan en el Cerrato Palentino con las edificaciones de tipo popular, condicionadas por el estilo de cada época y el momento socio-económico vivido.   

ARQUITECTURA CIVIL

Castillos y fortificaciones

El proceso repoblador realizado entre los siglos IX y XI en tierras palentinas, hizo necesaria la instalación de una red de castillos. Al tiempo, desempeñaban una función defensiva y encuadraban el territorio por dos causas principales: por un lado las incursiones árabes en los primeros siglos de la Reconquista, y más tarde, por los enfrentamientos fronterizos entre los reinos de Castilla y León, cuyos límites se encontraban en el extremo occidental del Cerrato.



Será a mediados del siglo IX cuando comiencen a levantarse modestas y rudimentarias fortalezas denominados "castros o castillos". Centros fortificados, bien levantados como simples torres de vigilancia o como vastas fortalezas en motas y cerros, motivo por el que Castilla era conocida por los musulmanes como "AL-QUILA" País de los castillos. Las construcciones militares eran edificios o conjunto de edificaciones con murallas, baluartes, fosos, torres del homenaje, patios de armas... generalmente, fabricados en piedra sillar o sillarejo. 

A partir de los siglos XII y XIII, los castillo-palacios de la Baja Edad Media se van haciendo más espaciosos y cómodos que sirven, no tanto de refugio como de residencia y ostentación de poder. Las reyertas nobiliarias de los siglos XIV-XV y la imposición de la monarquía autoritaria con los Reyes Católicos, motivó la destrucción y abandono de muchos de ellos. Junto al paso de los siglos, es mínimo el número de construcciones militares y señoriales que han llegado a nuestros días. 

El Castillo de Hornillos de Cerrato
Construido por completo en sillería blanca. Tuvo planta cuadrada con grandes torres en las esquinas y remate con merlones de gran tamaño. El último señor de Hornillos de Cerrato fue el marqués de San Vicente a mediados del siglo XVIII, época en la que el castillo ya estaba arruinado.


El Castillo de Tariego
Estuvo situado en una elevación de terreno a la salida de la villa; una fortaleza de la margen izquierda del Pisuerga y de refuerzo al castillo de Dueñas. Testigo de hechos históricos relevantes, en 1521, siendo propiedad del conde de Buendía, los comuneros se apoderaron de él y lo derrocaron. Nada queda de él, y por testigo, una derruida torre de telégrafo en la cuesta de la Butrera. Estas torres formaban una red con conexión óptica entre sí y servían para transmitir noticias.


El Castillo de Palenzuela
Ya se cita en documentos del año 850. En la actualidad queda en pie parte del muro nordeste y tres torres con talud que han perdido su revestimiento de piedra y muestran solamente el relleno de tapial. Fue famosa su prisión, reservada para grandes delitos y para presos políticos; a mediados del siglo XV se prohibió encerrar en ella a ningún vecino, quedando así para los delitos importantes cometidos por forasteros. En 1641 un fuerte huracán dejó muy mal parada a la fortaleza.



El Castillo de Dueñas
Emplazada la villa junto a la confluencia de los ríos Carrión y Pisuerga, el castillo ocupaba una estratégica posición en un pequeño cerro al nordeste de la población. Las primeras noticias conocidas de la fortaleza se remontan al año 875 cuando Alfonso II repuebla el lugar y restaura el castillo. Hacia el año 984, Dueñas sería destruida otra vez por Almanzor. Quedan muy pocos vestigios de la que fuera una imponente fortaleza.

OTROS EJEMPLOS

Abundantes fueron los castillos que se levantaron en estas tierras, pero muy pocas las ruinas de su existencia. Sabemos de ellos por documentación. Además de los citados, hubo fortalezas en Castrillo de Don Juan, Magaz de Pisuerga, Cevico de la Torre, Cordovilla la Real o Torquemada. Otros ejemplos de castillos-palacios, cuya función ya no sólo era defensiva sino detentadora de poder y ostentación, existieron en Villamuriel de Cerrato, Castrillo de Onielo, Palenzuela, Dueñas y Baltanás.

Con la Reconquista y la repoblación, surgieron en torno a las fortalezas, los amurallamientos donde se alojaba una comunidad heterogénea dedicado a varias ocupaciones y sometida a derechos y obligaciones, más allá de lo meramente militar.

Otro bello conjunto de construcciones civiles en los pueblos del Cerrato lo conforman: Las casas blasonadas, palacetes y palacios de la pequeña nobleza; casas de gruesos muros y estructuras robustas que ostentan en sus fachadas el blasón. Los rollos jurisdiccionales, erigidos en las plazas, en la entrada de las villas o en un cruce de caminos, símbolo de jurisdicción y señorío.


ARQUITECTURA RELIGIOSA

Si el poder laico de otros tiempos ha dejado sus huellas, el fervor religioso de las gentes del Cerrato, ha permitido que llegaran hasta nosotros, monasterios, iglesias, santuarios y ermitas perfectamente conservados. Todos los pueblos tienen al menos uno de éstos edificios con mayúscula, bien del románico, gótico, renacentista o barroco, admirables por fuera y verdaderas joyas por  dentro. Son muchos los que llaman la atención por su monumentalidad y todos tienen su cumplido asiento en el entorno. Tan antiguos, como conocidos citemos los ejemplos de la iglesia de San Juan de Baños (661), el Monasterio de San Pelayo (934), el Monasterio de San Isidro de Dueñas (991), la ermita mozárabe de Hérmedes de Cerrato, única en su género (siglo X) o Santa María la Mayor de Villamuriel de Cerrato (siglo XIII). 





GALERÍA DE TORRES

Zambullidas en el alma de cada uno de los pueblos, concluimos con un muestrario de torres históricas cerrateñas y en representación de todas las que son.







Bibliografía: VIAJES Y RUTAS DE ESTUDIO A TRAVÉS
DE LA GEOGRAFÍA E HISTORIA PALENTINAS. Miguel A. Becerril e Ignacio A. Bregel
                      
Fotografía: Montse Blanco.
        

domingo, 31 de marzo de 2019

EL MONTE, MURALLA NATURAL DE VILLAMURIEL

En España, si bien es el estado el que tiene la competencia exclusiva en legislación básica sobre el medio ambiente, son la CCAA las responsables y competentes para establecer las normas adicionales en materia de gestión y protección forestal, revitalizando el papel de los Ayuntamientos mediante una mayor participación en la toma de decisiones sobre sus propios montes, reconociendo con ello su papel de principales propietarios públicos.



LA GEOGRAFÍA

La esencia geográfica de cualquier territorio reside en su formación geológica (composición y estructura, tanto interna como superficial) y tectónica (plegamientos, deformaciones y fallas de la corteza terrestre y fuerzas internas que los originan) que es la que lo modela, y de donde brota el paisaje; clima, roquedo, vegetación y topografía, en todas las combinaciones posibles, originan cada paisaje diferente. Y es la ciencia geográfica la que da entrada al paisaje como elemento geográfico de primer orden tanto en la caracterización geomorfológica como en la clasificación de la flora y vegetación y en la división de los paisajes humanos del hábitat urbano y rural.


EL PATRIMONIO FORESTAL

Es Patrimonio forestal, toda la infraestructura verde natural de un territorio y sus recursos.


 Incluye aspectos hidrológicos, paisajistas, biodiversidad, flora, fauna, erosión del suelo, gestión sostenible, aprovechamiento... Un capital importante por tres pilares fundamentales: el ecológico, el económico y el social; por su consideración y protección dispone de todo un compendio de conceptos y normativa. En el contexto económico actual, es éste un asunto comunitario e internacional. 




EL MONTE 

Se define monte a la elevación natural del terreno, generalmente más pequeño que una montaña. El concepto general de monte o fracciones de monte que están incluidos en espacios naturales protegidos y las vías pecuarias que atraviesan o lindan con ellos se rigen por una legislación específica recogida en La Ley de Montes que engloba a los terrenos en el que vegetan especies forestales, arbóreas, arbustivas, de matorral o herbáceas, sea espontáneamente o procedan de siembra o plantación y cumplan o puedan cumplir funciones ambientales, protectoras, productoras, culturales, paisajísticas o recreativas. Terrenos yermos, roquedos o arenales y las construcciones e infraestructuras destinadas al servicio del monte en el que se ubican. Terrenos agrícolas abandonados cuando adquieran signos inequívocos de estado forestal y enclaves forestales en terrenos agrícolas  y superficie determinada.



En la Edad Media, de los bosques, es decir, una parte de los montes, lo que se pretendía era posibilitar la caza a los reyes y nobles; otros intereses generaron la deforestación con el fin de defender a la ganadería y la agricultura.


Fue la dinastía borbónica, de origen francés y reinante en España desde 1700, la que exportó la tradición francesa de proteger los bosques por medio de la imposibilidad de labrarlos, al menos todos aquellos que fueran comunes. Junto a esta prohibición se exigía además que fueran los propios vecinos los encargados de mantenerlos limpios o realizaran la plantaciones de en un número determinado de árboles.


Es a partir del siglo XIX cuando en España se aborda en serio un modelo de sistema forestal para proteger los montes. En 1848 nace en Madrid la primera Escuela de Ingenieros de Montes y en mayo de 1893 la Ley de Montes, derogada por la de junio de 1957 y desarrollada por el Reglamento de 22 de febrero de 1962. En 1941 se había creado la Ley de Patrimonio Forestal del Estado, leyes que han pasado por sucesivas y profundas reformas y su buena dosis de controversia. En vigencia, los textos de la Ley de Montes y Reglamento, 21/2015 de julio.


EL MONTE DE VILLAMURIEL


Dar a conocer desde un punto de vista histórico y  costumbrista, y a escala social lo que el Monte ha representado para Villamuriel forma parte de la tradición oral por lo que no hemos encontrado demasiadas referencias. Nos limitaremos a textos histórico-geográficos (mapas) que reproducen a escala sus formas, su geografía y toponimia. Gracias a los progresos de la técnica y de la ciencia podemos conocer en la actualidad y con exactitud todos los conceptos geográficos de cualquier lugar que se manifiesta en el paisaje, que es su expresión externa y figurativa.


El Monte de Villamuriel de Cerrato se sitúa al Oeste de su término municipal. Comparte elevaciones con el Monte de Palencia y el Monte de Dueñas y confinado entre ambos, describen una gran curva paralela al Canal de Castilla. Villamuriel descansa sobre terreno terciario medio o mioceno (formación marina que terminó hace cinco millones de años). Las depresiones castellanas están formadas por masas tabulares llamadas páramos, que dan una altura media de 800  a 900 metros. El tipo de bosque mediterráneo es el que tiene su hábitat en Villamuriel de Cerrato.



Recién estrenada ésta primavera, el color del monte ha tornado más vivo, su vegetación más rica y su aspecto irregular, más hermoso. Es un buen lugar para la observación. Muralla natural de Villamuriel coronada por encinas y añejos robles, páramos y cuestas que limitan el valle y ponen al descubierto en algunas partes grandes canteras de calizas, algunas de areniscas, yacimientos de yeso (antaño explotados y apreciados) y una flora autóctona que le confiere forma, color y olor,  notas cromáticas que tapizan y cubren sus suelos y no cansan en su diversidad. A sus faldas crecen los cultivos de los pagos agrícolas y se abren un buen número de caminos y senderos muy valorados por senderistas y ciclistas.




TOPONIMIA  DEL MONTE DE VILLAMURIEL

Mirando a Villamuriel, algunos de los nombres que señalan términos, caminos y pagos que son historia y están cerca de nosotros. Nombramos los que hemos encontrado en los mapas, aunque es posible que lugareños y habituales del monte conozcan algunos más. Entre ellos vive el Roble, árbol sagrado de los celtas, la Encina, tan resistente ella a la sequía y que se sustenta bien en suelos pobres, el Pino, que vino a reemplazar a los que se perdieron, El Matorral, vegetación típica de la España seca que da cobijo y alimento a la caza, los Prados y sus cultivos...


Caminos y Sendas

Cº del Melgar - Senda del Colmenar - Cº del Cascarón - Cº del Peral - 
Cº de Autillo - Cº del Cigarral - Senda de los Caleros - Cº del Monte o del Páramo - 
Cº de Santa Cecilia del Alcor - Senda del Mirón - Senda de Santa Catalina - 
Senda de Valbuena - Cº de la Estrella - Cº del Mojón Gordo - Cº de la Espina - 
Cº de la Vega - Senda de Colmenar - Cº de Carromonte... y los que falten.

Los caminos de Villamuriel a Paradilla, de Villamuriel a Paredes del Monte y de Villamuriel a Santa Cecilia del Alcor cruzan todo el monte.


Pagos

Las Arrolladas - La Ballesta - La Boquilla - La Cañada - El Rábago - El Melgar 
La Francesa - El Cascarón - El Cigarral - El Páramo - El Colmenar - Las Cuevas
La Carrasca - El Pedracho - Los Vallejuelos - Los Pilones - El Carpintero - El Valdiré - El Mojón Gordo - El Corral - Los Carriones - Santa Olalla - Las Arrolladas La Espina - El Bu - Doña María - La Estrella - El Gallego - Guindalera el Pito
La Lucía - Matagalgos - El Merino - La Mesilla - Miraflores - El Mirón - El Moro 
Las Pedreras - El Peral - Piejín - Raposera - Rocadero - Santa Olalla - La Senara
La Tiñosa - Valdeñoga - Los Valles - La Vega - El Vito.


Los Vallejuelos comprende los terrenos que bordean el Monte mirando hacia Villamuriel; está limitado por el Camino Gordo y término de Encinales. Por él cruza la Senda de Valbuena que parte de la Casa Grande (Palencia) y llega al Pozo de Vallejuelos; comprende una serie de pequeños valles (de ahí el nombre de doble diminutivo: vallejo+ -uelo = vallejuelos); este paraje es uno de los más bonitos del monte y otrora, ocupado por numerosos y extensos viñedos (quedan unos pocos).
Se celebra en Villamuriel una prueba deportiva muy reconocida que lleva su nombre "TRAIL VALLEJUELOS" que celebraba recientemente su VI edición.


El Cigarral o Valle del Cigarral es un profunda vaguada con pendientes laderas a cada lado. Desde el Monte de Palencia se accede siguiendo el Camino de los Agustinos, lugar de gran belleza donde abundan las encinas centenarias y también, de luctuoso recuerdo por el asesinato en 1855 de un guarda del monte. El paraje pertenece en su mayor parte al término de Villamuriel. 
Su punto más alto corresponde al Beato de 867 metros de altura y limita con los términos de La Francesa y El Páramo. Desde el Cigarral y en dirección a la Casa Grande (Palencia) se llega a Carropluma, lugar donde se encuentra la llamada Cantera del Agua que recoge el agua de lluvia y sirve de habitual bebedero de aves y de hábitat a pequeñas especies acuáticas. 


LomasPicos y Barrancos
Loma del Beato - Pico del Cascarón - El Mirón - Barranco del Carpintero - Barranco de Valdire - Barranco de Salguedo - Barranco del Rubial... entre otros.


En la cima del Mirón está instalado el repetidor de señal de telecomunicaciones que dejo de emitir en analógico en el verano de 2009 para ser el primero en dar a la provincia la cobertura de la TDT (Televisión Digital Terrestre).



Fuentes consultadas:
Geografía de España. Espasa-Calpe
Apuntes de Archivo de Villamuriel 
Fotografía. Montse Blanco



viernes, 22 de marzo de 2019

LA POBLACIÓN DE VILLAMURIEL ANTE LA MUERTE Y EL PURGATORIO



EL MIEDO AL PURGATORIO: LAS MANDAS PIADOSAS        POR SU ALMA

1.- LAS NORMAS DE LA IGLESIA Y SU                                                      INCUMPLIMIENTO:  LOS PECADOS

En los siglos pasados la población de Villamuriel y de cualquier pueblo de España era católica y la influencia de la Iglesia sobre ella era muy fuerte a lo largo de toda su vida.

Desde su nacimiento  iban recibiendo los Sacramentos, empezando por el Bautismo y acabando por la Extremaunción, cuya recepción era registrada por los curas párrocos en los diversos Libros Sacramentales.
Los cristianos debían cumplir con las normas fijadas por la Iglesia en los 10 Mandamientos y otras normas de menor rango.  Su incumplimiento suponía caer en el pecado mortal o venial, que debía ser perdonado por el sacerdote a través del Sacramento de la Confesión o Penitencia.   Para conseguir el perdón de sus pecados debían hacer examen de conciencia,  arrepentirse de ellos, decir los pecados al confesor y cumplir la penitencia impuesta por el sacerdote.

Pero los pecados mortales dejaban una especie de mancha en el alma, una pena temporal que no se quitaba  con la Confesión, sino por medio de las Indulgencias (parciales o plenarias) que la Iglesia concedía durante la vida en circunstancias especiales (por ejemplo, con las peregrinaciones, veneración de reliquias)  y sobre todo  debía ser limpiada en el Purgatorio después de morir.     Además,  no siempre se cumplían bien las penitencias impuestas en la Confesión, por olvido o desidia.

"Memento mori ": "Recuerda que has de morir"

2.-  CIELO, INFIERNO O  PURGATORIO:

Cuando morían, el cuerpo quedaba en la Tierra, pero el alma se separaba del cuerpo y podía tener 3 destinos: el CIELO,  el INFIERNO o el PURGATORIO.


El Cielo o Paraíso es el lugar al que se accede después de la muerte, si se han cumplido los preceptos divinos y se muere en gracia de Dios. 
El Catecismo de la Iglesia católica dice que el Cielo "es la vida perfecta con la Santísima Trinidad, la comunión de vida y de amor con ella, con la Virgen María, los ángeles y todos los bienaventurados. El Cielo es el fin último y la realización de las aspiraciones más profundas del hombre, el estado supremo y definitivo de dicha".

El Infierno es el  lugar al que van las almas de las personas que mueren en pecado, sin haberse arrepentido de sus faltas, para sufrir toda clase de penalidades.


Representación del Purgatorio

El Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica​ dice que el Purgatorio es el estado de los que mueren en amistad con Dios,  pero necesitan aún de purificación para entrar en la eterna bienaventuranza.
En virtud de la comunión de los santos, los fieles que peregrinan aún en la Tierra pueden ayudar a las almas del Purgatorio ofreciendo por ellas oraciones de sufragio, en particular el sacrificio de la Eucaristía (que se realiza en la Santa Misa), pero también limosnas, indulgencias y obras de penitencia. 


En la mente de esas poblaciones, donde era frecuente la escasez de alimentos para una gran parte de la población por las malas cosechas o los impuestos y donde las enfermedades habituales y las epidemias periódicas hacían que la mortalidad fuera muy alta y la esperanza de vida muy baja, se había instalado un miedo a la muerte que acechaba constantemente y una obsesión por garantizarse una vida feliz y sin sufrimientos en la otra vida al lado de Dios en el Cielo, que les compensara por las penas y calamidades sufridas en la Tierra.

3.- MEDIOS EMPLEADOS EN VIDA PARA IR AL CIELO:

En vida, procuraban cumplir  las estrictas normas marcadas por la Iglesia y confesarse por los pecados cometidos (era obligatorio cumplir, al menos anualmente, con los Sacramentos de la Penitencia y la Comunión).
Ofrecían la Comunión: cuando comulgaban, podían ofrecerlo por  las almas a las que les faltase algo por purificar.
Realizaban en vida una serie de limosnas a favor de la Iglesia y de obras de misericordia para ayudar a los pobres de sus pueblos y ofrecían diversas oraciones para ganar méritos ante Dios y hacerse dignos de ir al Cielo.
Ingresaban en Cofradías dedicadas a la Virgen o a los santos para que después intercedieran por ellos ante Dios o en las Cofradías de Ánimas que luego encargaran misas por las almas de sus cofrades difuntos.
Acudían en peregrinación a ciertos lugares sagrados (Roma, Santiago, Jerusalén…), veneraban las reliquias de los santos, se enrolaban en las Cruzadas contra los infieles para conseguir indulgencias que les libraran de la pena temporal por los pecados.



La Virgen del Carmen con los ángeles que sacan a las almas del Purgatorio


4.- LOS  SUFRAGIOS  PARA SALIR DEL PURGATORIO:

Como solo los santos o personas consideradas justas por Dios entraban en el Cielo a gozar de una vida feliz al morir, para los condenados al Purgatorio era muy importante asegurarse una ayuda desde la Tierra, cuando muriesen, para que Dios les permitiera salir del mismo  y entrar en el Cielo lo más pronto posible.

En Villamuriel, en siglos pasados, era obligatorio dejar 1/5 parte de sus bienes al morir para las mandas piadosas, lo cual se recogía en el testamento.  Y si morían sin haber hecho testamento, los clérigos del lugar se encargaban de que los herederos entregaran a la Iglesia esa parte de los bienes del difunto para dicho fin.

En sus testamentos, realizados ante los notarios reales o los secretarios del Ayuntamiento, mandaban que la ceremonia del entierro fuera oficiada o asistida por uno o varios sacerdotes y frailes y que se les enterrara en la iglesia o en la catedral (mejor cuanto más cerca estuvieran del altar mayor) o en el cementerio parroquial, al lado de la iglesia, para que las plegarias por sus almas llegaran más fácilmente a Dios. 

También a veces mandaban que se les enterrase en algún convento de monjas de clausura para que las plegarias de las religiosas surtieran efecto en favor de sus almas. 
J. Mª Pérez, "Peridis", en su novela “La reina sin reino”, pone en boca de Dª Berenguela (reina de Castilla, que ingresó al final de su vida en el monasterio de las Huelgas de Burgos) hablando a su hijo Alfonso (hermano de Fernando III el Santo) lo siguiente: “Lo que hacemos las hermanas del convento es cantar las alabanzas a Dios, orar, meditar y trabajar. Orar por todos vosotros para que sigáis el camino recto y también por nosotras mismas para el perdón de nuestros pecados y sobre todo para sacar del purgatorio a todos nuestros antepasados”.


Sepulcro de Dª Leonor de Castilla, fundadora del convento de las Claras 
(Convento de Sta. Clara de Calabazanos)

Con ese objetivo, Gómez Manrique y su mujer Juana de Mendoza y otros miembros de la familia Manrique se enterraron en la iglesia de monjas Clarisas del convento de Sta. Clara de Calabazanos.  A cambio, les nombraban herederos de todos o parte de sus bienes, aunque algunos ya les habían hecho donaciones de dinero  en vida para ganarse su favor al morir.
Y, sobre todo, en los testamentos dejaban registrados numerosos encargos de misas (un número concreto de misas, las misas gregorianas durante 30 días seguidos o una memoria perpetua de misa) por sus almas y las de sus antepasados o descendientes ya muertos e incluso por las almas del Purgatorio en general y otras mandas piadosas, que los clérigos locales se encargaban de hacer cumplir estrictamente a los testamentarios y herederos.

La cofradía de Ánimas también ayudada a sus cofrades en este aspecto y así en el artículo 9º de los Estatutos  se señalaba lo siguiente: “A cada hermano o su mujer, siendo hermana, que muera se le mandará decir una misa por cuenta de la Hermandad y para ello cada hermano deberá dar un real”.
Y para que los cofrades muertos pudieran disfrutar de más plegarias, en el artículo 11 se señalaba que “a los entierros de los hermanos difuntos y misas que por estos mande celebrar la Hermandad,  asistirán todos los hermanos, bajo la multa de un real por cada una de las funciones que falte,  a no probar hallarse legítimamente impedido o que haya pedido permiso al Capitán”.

Jesucristo intercediendo por las almas del Purgatorio (Iglesia Sta. Mª de Villamuriel)

A partir de finales del s. XIX y principios del s. XX ya no solían realizar mandas pías en sus testamentos y delegaban lo piadoso (lo relativo a su entierro, misas) en algún familiar (marido, esposa, hijos). 

5.- LAS MANDAS PÍAS  DE ALGUNAS PERSONAS 

     EN  VILLAMURIEL:

A continuación recojo las disposiciones testamentarias  de algunos hombres o mujeres, laicos o clérigos, de Villamuriel de los siglos XVI, XVII, XVIII, XIX y principios del XX, donde se señalan las mandas pías (evidentemente, más cuantiosas cuanto más ricos eran los difuntos) que  ordenaron para asegurarse la pronta salida del Purgatorio.


Libro 4 de Testamentos de Sta. Mª de Villamuriel


A.- MARÍA DE CALABAZANOS, que  falleció en 1597

Era mujer de Pedro Gutiérrez ( vº de Villamuriel) y prima hermana de D. Diego de Calabazanos, cura propio de Sta. María de Villamuriel.
Hizo testamento ante el  escribano Juan Espina en 1597.  Nombró testamentarios a su marido y al cura Calabazanos.

En el testamento dispuso:
Mandó novenas mayores de 9 días y honras y cabo de año de 9 liciones con capas y cetros.
Mandó las misas siguientes: 300 misas rezadas por su alma en la iglesia de Nª Señora de la villa, 40 misas por las almas de sus padres, 15 misas por las almas de sus hermanos, 20 misas por las almas de su tío Alonso de Calabazanos y su primo Juan de Calabazanos, 10 misas por las almas del purgatorio y personas que algún cargo tuvieren.
Mandó añal todo un año cumplido: cada día cuartal y medio de pan cocido.      Realizó otras mandas.

B.-  DOMINGO PASCUAL, que falleció en 1596

Vº de dicha villa, era marido de Francisca Gutiérrez, 
Hizo testamento ante Juan Espina, escribano de la villa, en 1596.  Dejó por testamentarios a Joan de Jijón Ayala (vº de Calabazanos) y a su mujer, Francisca Gutiérrez.

En el testamento dispuso:

Mandó novenas de 6 días, honras y cabo de año de 6 liciones.      Mandó en ofrenda medio cuartal de pan cada día de todo el año después de su muerte.

Mandó las misas siguientes: 100 misas rezadas por su alma, 25 misas por Catalina de los Mozos, su 1ª mujer, 25 misas por sus padres y deudos, 8 misas por las almas del Purgatorio y personas que algún cargo fuere.
Hizo otras mandas a familiares.


C.-  FRANCISCO DEL BARRIO GAMA, que falleció en1699

Tenía 60 años. Era sacristán de la parroquia de Sta. María.  
Antes de morir recibió los Santos Sacramentos de la Penitencia, Eucaristía y Extremaunción.    Se le dio sepultura eclesiástica en la 2ª hilera de sepulturas en medio del coro, que está junto al púlpito y enfrente del altar de las Ánimas.

Debido a la falta de escribano, hizo testamento ante el cura y dejó por testamentarios a su mujer Mª Dorado y a Pedro Monedero, capellán de esta parroquia.


En el testamento dispuso:

Mandó se le dijesen 40 misas rezadas por su ánima y 10 misas rezadas por las penitencias mal cumplidas y otras 40 misas por las ánimas de sus padres y algunas obligaciones.
Y mandó que todas las misas se dijesen en esta parroquia y por los Beneficiados de ella.

D.- JOSÉ DIEZ NÚÑEZ,  que falleció en 1746 

Tenía 46 años.  Era marido de María Martín Obejero. Era familiar del Sto. Oficio de la Inquisición,
Antes de morir recibió los Santos Sacramentos: Penitencia, Comunión y Extremaunción.
Otorgó testamento en 1746 ante el escribano de Palencia Andrés de Vergara, poniendo por testamentarios a su mujer María Martín Obejero, al cura D. Francº García Casado y a otros 2 vecinos.

En el testamento dispuso:

Que se le enterrase en la iglesia parroquial, en la tumba de su padre (Antonio Diez Quijada), al lado de la Epístola, en la capilla de s. Pedro.
Que se le hiciese entierro doble de 3 ministros (cura y beneficiados) y misa de cuerpo presente y que después de Pascua se le hiciesen 8 funciones con sus misas, en la misma forma que el entierro.
Que por 1 año se ponga ofrenda sobre su sepultura con 2 hachas, 2 velas de media libra y 1 librillo de cera tirado y 1 pan cocido de 2,5 libras todos los días feriados y no feriados.
Que acabado dicho año se diga por su alma otra misa y vigilia, como la del entierro, por el cura y beneficiados.
Que por su alma e intención se digan 800 misas rezadas, con limosna de 2 rs. cada una:  160 misas de funeral en la parroquia, 300 misas por los religiosos del convento del Carmen de Palencia  y 340 se celebren a voluntad de los testamentarios.
El cura señala que se ha cumplido todo lo señalado en el testamento y lo firma.

E.- D. MIGUEL GARCÍA ALONSO, que falleció en 1874

Natural de Carrión de los Condes, era presbítero cura propio de esta villa y arcipreste de Dueñas.  Recibió los Santos Sacramentos: Penitencia, Viático y Extremaunción.     Fue enterrado en el camposanto de esta parroquia. 
Hizo testamento ante D. Julián Rojo, notario de Palencia, en 1874.  Nombró por testamentarios a D. Gervasio Manuel Salazar, Antonio Meneses y Romualdo del Barco, naturales y vecinos de esta villa.
En el testamento dispuso:

Que se celebre entierro doble con asistencia de 8 sacerdotes y cabo de año al día siguiente en la misma forma. 
Que después de su fallecimiento se celebre en esta parroquia un novenario por su alma y obligaciones.
Mandó a las monjas de Calabazanos 1.000 reales para que celebren otro novenario por su intención.
Mandó que se celebre una memoria en las parroquias de San Mamés y Espinosa de Villagonzalo, con limosnas de 50 rs.
Que durante 4 años se cubra su sepultura en la iglesia de esta villa con 2 luces mayores y 2 menores, dándose de responsos 2 cuartos diarios y que se pague por una vez a la fábrica de la iglesia 4 ducados.
Mandó que al concluir cada uno de los 4 años se haga un cabo de año por sus obligaciones.
Mandó se celebren 200 misas por su alma, a 6 rs. cada una.
Mandó que, después de haberse satisfecho  diversas mandas, el importe de la mitad del remanente que quedare se emplee en misas de a 5 reales cada una por las almas en general y especialmente por las de sus obligaciones, a determinar por el Obispo.

Hizo una serie de mandas sociales:  1.000 reales de limosna a los pobres de Villamuriel, 1.000 rs. a los pobres de S. Mamés y 500 rs. a los pobres  de Espinosa de Villagonzalo y  limosnas a los pobres que residan en Palencia, una carga de trigo en pan cocido a los pobres  de la villa el día de su entierro y el día siguiente, 2 cuartos a cada uno de los niños y niñas de la escuela el día de su entierro.

F.- MÁXIMO BRAVO RODRÍGUEZ, que falleció en 1898

Era marido de Vicenta de la Fuente.   
Recibió los Santos Sacramentos de Penitencia, Viático y Extremaunción.
No otorgó testamento, dejando lo piadoso a disposición de su mujer Vicenta de la Fuente, quien mandó se le hiciese entierro mayor.

G.- DEOGRACIAS SALVADOR DEL POZO, que falleció en 1901 

Tenía 73 años.  Era viudo de Mauricia Fernández. 
Recibió los Santos Sacramentos de Penitencia, Sagrado Viático y Extremaunción.
Otorgó testamento, dejando señalado lo piadoso: entierro menor, cabo de año y 20 misas de 5 reales, y por disposición de sus hijos se cumplió.

6.-  MATERIALES UTILIZADOS

Libros de testamentos y defunciones de Sta. María de Villamuriel
Estatutos de la Cofradía de Ánimas de Villamuriel
Diversas páginas de Internet para los aspectos generales del artículo
Fotografías de diversa procedencia: del autor del artículo del blog Zacarías Diez, del convento de Sta. Clara de Calabazanos, de  Internet