sábado, 9 de enero de 2021

LA BODEGA DEL CANAL

 LA BODEGA DEL CANAL

La Bodega del Canal es un edificio mandado construir por D. Narciso Rodríguez Lagunilla en 1880, según constaba en un panel  de madera (hoy desaparecido) que estaba colgado en el muro de la 1ª nave de la bodega.  Su constructor fue el maestro albañil Alipio Morate.

D. NARCISO R. LAGUNILLA, EN 1º PLANO, A LA IZQUIERDA

Se encuentra próxima a la esclusa 33 del ramal sur del Canal de Castilla, en las afueras del casco urbano de Villamuriel de Cerrato.  El edificio exterior tiene forma de L, con sus fachadas de ladrillo y un zócalo de piedra, ocupando una superficie de 400 m2.

VIDRIERA DEL COMEDOR DE LA 1ª NAVE


LA BODEGA,  A LA IZQUIERDA, AL LADO DEL CANAL DE CASTILLA

1.- ¿CÓMO ERA LA BODEGA?

El edificio tenía una parte superficial,  otra semisubterránea y una 3ª subterránea.

La parte superficial, en la zona norte de la L, tenía una panera para guardar el cereal, que ocupaba unos 200 m2.   A ella se accedía por 2 escaleras, una desde el lagar y otra desde el exterior. Debajo se situaba la 1ª nave de la bodega.

VISTA FRONTAL DE LA BODEGA, DESDE EL CORRO DEL MORO

En el lado sur de esta zona, en el otro brazo de la L, se encontraba el lagar, de unos 190 m2,   con 3 cubetas de más de 125 m2 y una profundidad de 2,5 m, cada una con su correspondiente descargadero.  Estas dimensiones proporcionaban un volumen de más de 325 m3, que permitían prensar más de 400.000  kg de uva y elaborar más de 20.000 cántaros de mosto.

EL BAR DE LA BODEGA, EN LA ZONA DEL LAGAR

La bodega propiamente dicha tenía 2 naves, a distinta profundidad.

Para acceder a la 1ª había que bajar 19 escalones, lo que le proporcionaba una profundidad de 4 m.   Los escalones eran de ladrillo, pero hoy son de madera, al aprovechar para ello las tablas de las cubas.

ESCALERA PARA BAJAR AL 1º COMEDOR

La 1ª nave, situada debajo de la panera, era semisubterránea, formando  un rectángulo de 21 m de largo, 8,3 de ancho y casi  6 de alto, lo que daba una superficie de 175 m2.

La fábrica de la nave era muy buena, con muros de piedra de sillería hasta una altura de 4,5 m y el resto de ladrillo macizo. La cubierta era plana, con tableros de madera apoyados en cerchas transversales que descansaban en los  muros de 0,5 m de ancho.

COMEDOR DE LA 1ª NAVE DE LA BODEGA

BÓVEDA DE LA ESCALERA DE BAJADA AL 2º COMEDOR

ESCALERA DE BAJADA AL 2º COMEDOR

La 2ª nave fue excavada al lado de la 1ª, a unos metros al este de la misma, pero a una mayor profundidad, ya que para acceder a ella había que bajar otros 22 escalones, o sea, unos 4,5 m. Los escalones también eran de ladrillo y hoy son igualmente de madera de las cubas.

Esta nave era más larga, pero más estrecha y baja que la 1ª. Sus medidas eran 25 m de largo, 5 de ancho y 4 de alto, con una superficie de 125 m2.

Su fábrica también era buena, con muros de piedra  de sillería hasta casi 2 m y el resto de ladrillo macizo.  Su techo se apoyaba en una bóveda de cañón, de ladrillo.

COMEDOR DE LA 2ª NAVE DE LA BODEGA

Para facilitar la circulación del aire en las naves, al fondo de esta 2ª bodega había una gran zarcera  de ladrillo, de 4 m2, que salía al exterior en la zona del patio, detrás del edificio superficial.   Hoy ya no se conserva.

 

2.- LA ELABORACIÓN DEL VINO

En la 1ª cubeta del lagar se despalillaban los racimos con una máquina (1º manual y después movida a motor) para separar las uvas del rampojo.   Aquí se realizaba el prensado de una parte de la uva con una prensa  más pequeña, que permitía sacar el mosto para obtener  vino clarete. 

En la 2ª y 3ª cubetas se prensaba el resto de la uva, sin despalillar, colocando tablas encima y presionando sobre ellas con una gran viga movida con varios husillos manuales.  De ellas salía un vino más tintado, al estar el mosto más tiempo en contacto con los ollejos.

EL LAGAR CON SUS  3  DESCARGADEROS

LA VIGA Y LOS HUSILLOS PARA PRENSAR LA UVA

A mediados del s. XX, al disminuir la producción de vino, por el descepado de algunos majuelos, la 3ª cubeta se utilizaba para depositar parte de la uva antes de prensarla en la 2ª cubeta o para almacenar los ollejos y el rampojo  antes de llevarlos a la fábrica o a los pequeños fabricantes de orujo  de Villamuriel.

De los lagares salían unos tubos de cobre a los cuales se habían conectado mangueras de lona, que, una vez abiertas las llaves de paso, permitían llevar el mosto a los envases por gravedad.

A mediados del s. XX, cuando la familia Alonso Almodóvar ya no cultivaba todos los majuelos que tuvieron D. Narciso Rodríguez y D. Vicente Almodóvar, elaboraban entre 10 y 15.000 cántaros de vino cada año, según fuera la cosecha.  En otros momentos del s. XX pudieron producir unos 20.000 cántaros.

El vino obtenido era clarete o algo tintado (según el tiempo que el mosto hubiera estado en contacto con los ollejos), con una graduación de 13o-14o muchos años. 

El vino de la bodega Lagunilla tenía buena aceptación y, además de venderse en la propia bodega al menudeo, también se vendía a tiendas de licores, cantinas y bodegas de otros pueblos y ciudades, llegando incluso a Santander,  los cuales  compraban mayor cantidad de cántaros.  Un año, la bodega ganó el 1º premio al mejor vino  en la Feria del Campo de Madrid.

3.- EL ALMACENAJE DEL VINO

Para almacenar el vino la bodega contaba con numerosos envases de madera de roble y de caoba.

En la 1ª nave había 3 grandes tinos de madera de caoba, colocados verticalmente en el lado izquierdo, apoyadas en varios cilindros de piedra: uno de 1.000 cántaros, otro de 2.000 y el 3º de 4.000.  En el lado derecho estaban colocadas horizontalmente 6 cubas de madera de roble, también apoyadas en bases de piedra: 2 de ellas de 600 cántaros y las otras 4 entre 200-400 cántaros


En la 2ª nave se habían instalado otras 12 cubas de madera de roble, de 200 a 400 cántaros, diversos carrales de 20 a 60 cántaros y garrafones de cántaro para ir rellenando los envases, cuando iba mermando el vino durante la fermentación.  En la  1ª cuba cabían 365 cántaros, igual que el nº de días del año.

Para el cuidado de la bodega había un bodeguero que se encargaba de controlar la recepción de la uva, el proceso de elaboración del mosto en la época de la vendimia, el mantenimiento del vino en los meses siguientes y de su venta a lo largo del año. 

Durante los meses anteriores a la vendimia y en el mes de octubre contrataban más personas para los trabajos de limpieza de las cubas, lagares y demás útiles de la bodega, para la descarga de las uvas  de los remolques y carros al lagar, las tareas de prensado de la uva y traslado del mosto a los envases.

4.- LOS MAJUELOS

La familia  Rodríguez  Lagunilla tenía más de 70 hectáreas de viñedo: 54 en el Vivero, 6 en la Tablada y el resto en el Bodocal  y el Cañón.

El Vivero se encuentra a medio km del pueblo, entre el Canal de Castilla y el río Carrión, empezando en la zona del Plantío y formando un gran triángulo, cuya base es  el camino que baja del Canal a los Carriones. 

La Tablada baja está al final del camino de Baños, en la zona baja del Paramillo que ha quedado en resalte entre los valles de los ríos Carrión y  Pisuerga.    El Bodocal se localiza entre  los Olmillos y el río Carrión.    El Cañón se sitúa al norte  de las Raposeras y el Cigarral.

Los tipos de uva más abundantes en sus majuelos eran: tinto del país, tempranillo, blancas (doré, albillo y moscatel) y alguna tintorera.  Con ellas elaboraban vinos claretes o algo tintados.

Aparte de las numerosas personas que trabajaban para la familia a lo largo del año tanto en los majuelos como en las tierras de cereal, era durante los 15-20 días de octubre que duraba la vendimia cuando más jornaleros contrataba, ya que la vendimia era realizada por unas 40 parejas de vendimiadoras y otros 40 tarreristas, que se encargaban de cortar los más de 300.000 kg de uva  y llevar los cunachos con la uva a los remolques y carros.

MAPA DE DIFUSIÓN DE LA FILOXERA EN EL NOROESTE

Cuando a finales del s. XIX  la temible y destructiva filoxera llego a las diversas zonas del valle del Duero, D. Narciso instaló en la 1ª zona un vivero donde producir plantones de vides americanas para replantar los majuelos en sus fincas y en las de otros productores que lo demandasen.  De ahí le viene el nombre a esa zona.

La labor de D. Narciso al frente de la explotación agrícola la continuó su yerno, D. Vicente Almodóvar Gil (casado con Carmen Rodríguez Pascual), general del cuerpo de Artillería, después de la muerte de D. Narciso en 1908.

5.-  EL VIVERO Y LA CASA DE LA C/ DEL MORAL 

Aunque la familia Rodríguez Lagunilla tenía su casa en Palencia, en la esquina que forma  la C/ Mayor con la C/ San Bernardo, a partir de las últimas décadas del s. XIX y en las primeras  del XX  D. Narciso y luego D. Vicente y sus familias pasaban temporadas en la casa que  había mandado construir en la C/ del Moral (llamada Rodríguez Lagunilla desde abril de 1909), aunque su trato con la gente del pueblo era escaso.

LA  CASA LAGUNILLA, EN LA C/ MAYOR DE PALENCIA

LA CASA DE LA FAMILIA LAGUNILLA, EN VILLAMURIEL, HOY DÍA



PLANO DE LA CASA DE LOS RODRÍGUEZ-ALMODÓVAR  
EN VILLAMURIEL (AÑO 1947)


De hecho, D. Narciso aparece algunos años en los libros de matrícula de Sta. María como vecino de Villamuriel con domicilio en la C/ del Moral e interviene en las sesiones del Ayuntamiento y la Junta Municipal para decidir temas de interés municipal (año de 1879) y muere en su casa de Villamuriel en noviembre de 1908, siendo enterrado en el cementerio de Palencia.


FIRMA DEL ACTA  DE UNA SESIÓN MUNICIPAL POR D. NARCISO
(EL 4º POR ABAJO, DE LA COLUMNA  IZQUIERDA)

PARTIDA DE DEFUNCIÓN DE D. NARCISO RODRÍGUEZ  LAGUNILLA


LÁPIDA DE D. NARCISO EN EL MAUSOLEO DE PALENCIA

MAUSOLEO DE LA FAMILIA, EN EL CEMENTERIO DE PALENCIA

El Vivero era la zona preferida por la familia  Rodríguez – Almodóvar.  Aparte de las visitas que los cabezas de familia hacían a su majuelo del Vivero o a la bodega del Canal,  la familia bajaba al Vivero muchas tardes en su carro de paseo tirado por 2 caballos, cuando estaban viviendo en su casa de la C/ del Moral,  sobre todo en verano y otoño.

PILARES DE LA PUERTA DE ACCESO AL PASEO DEL VIVERO

Además del majuelo mejor y de mayor extensión, allí estaba el vivero de madres americanas para replantar y de palos de vid europea para injertar en las madres.  También se habían plantado todo tipo de árboles frutales a lo largo del paseo de acceso a las 2 casas que allí había (que partía de la cañada para el ganado que bajaba a pastar a los Carriones).  Ambas casas han desaparecido. Tenían perales, cerezos,  guindales, manzanos, higueras, nogales, almendros.

Y para regar los frutales y las hortalizas de la huerta se había instalado una noria, que se abastecía de agua que llegaba desde el río Carrión a la zona de las casas a través de una galería subterránea de ladrillo.

LA CASA GRANDE DEL VIVERO

La llamada Casa grande, que era utilizada por los propietarios cuando bajaban por las tardes al Vivero, tenía planta rectangular, con 2 alturas. La de abajo servía de cuadra para el ganado y de almacén  para los aperos agrícolas. Por 2 escaleras se subía a la vivienda como tal, compuesta de 3 habitaciones, la cocina con trébede y la despensa.

La Casa pequeña servía como vivienda del guarda que custodiaba la finca.   Más tarde, cuando los Almodóvar ya no vivían en Villamuriel y apenas bajaban al Vivero, también la Casa grande fue utilizada como vivienda del guarda.


6.- LA FORMACIÓN DE LA PROPIEDAD AGRÍCOLA DE LA  FAMILIA RODRÍGUEZ – PASCUAL

La familia Rodríguez Lagunilla tenía sus propiedades en Fuentes de Nava, Becerril de Campos y otros pueblos de la zona, no en Villamuriel.    Entonces, ¿cómo llegó D.  Narciso a formar  una explotación vitivinícola de ese tamaño?

La base de partida de la misma se vincula a las tierras que había aportado a la hacienda familiar Dª Cecilia Diez Prieto (esposa de D. Nicolás Pascual y madre de Dª Regina Pascual Diez), cuyos padres eran los mayores terratenientes de Villamuriel a ½ del s. XIX. En 1850 Dª Micaela Prieto (madre de Dª Cecilia) poseía en Villamuriel 205 obradas de tierra y 9 de viñedo, 2 casas y 2 bodegas con su lagar.

A ello hay que añadir las fincas compradas en Villamuriel y Calabazanos por D. Nicolás Pascual (suegro de D. Narciso) en las desamortizaciones eclesiástica y municipal de mediados del s. XIX.     D. Nicolás era un arquitecto, vecino de Palencia, que compró fincas en los pueblos próximos a la capital (igual que otros miembros de la burguesía de la ciudad).

En el amillaramiento de 1856 D. Nicolás figuraba con 78 parcelas de tierra, con una superficie de 232 obradas, en muchos pagos de Villamuriel y Calabazanos (sobre todo en las Quintanillas, la Tablada, Fuentedulce y el Camino de Calabazanos a Tariego), 6 parcelas de viña, con una superficie de 7,5 obradas, 4 casas (2 de ellas en la C/ del Moral) y 2 bodegas con sus respectivos  lagares (una en el Caño y la otra en el Corro del Moro).

En 1876  Dª Regina Pascual  pasó a figurar como titular en el amillaramiento, al haber heredado de su padre la riqueza que éste poseía en Villamuriel.   También la misma figuraba como titular de la riqueza heredada de una tía suya, Dª Teodora Meneses, cuya riqueza consistía en  136,5 cuartas de tierra (23 obradas) y 32 cuartas de viña (unas 5 obradas).

En 1877 la riqueza rústica, urbana y pecuaria que tenía amillarada Dª Regina Pascual pasaba a estar amillarada a nombre de su esposo, D. Narciso Rodríguez.

En los años siguientes D. Narciso vendió bastantes obradas de tierra a diversos propietarios de Villamuriel y compró varias obradas de viña o permutó  tierras por viñas con labradores del pueblo.

En una parte de las tierras de su hacienda D. Narciso plantó viñedos nuevos, cuando se retiró de su profesión de militar de la Marina y, aunque en las décadas finales del s. XIX desempeñó cargos políticos de importancia en instituciones provinciales y nacionales, decidió ocuparse directamente de sus majuelos de Villamuriel.

En relación con su actividad vitivinícola en 1892 promovió la creación del Sindicato Central de Viticultores de la provincia, del que fue nombrado presidente, y consiguió la creación de una Estación Enológica en Palencia.

En el siglo XX, su yerno,  D. Vicente Almodóvar Gil, se encargó de controlar la explotación agrícola de la familia en Villamuriel, hasta su muerte en 1940, siendo el encargado de las tareas agrícolas el señor Francisco Blanco y  el encargado de la bodega el señor Fausto Pascual.


LÁPIDA FUNERARIA DE D. VICENTE ALMODÓVAR GIL

Desde mediados del s. XX será su nieto, D. Jose Luis Alonso Almodóvar, que dirigió el Diario Palentino y fue senador por Palencia en las Cortes Españolas de 1977 a 1979,  el que gestionará la explotación, pero mostrando ya menos interés por los majuelos y el vino, que había ido perdiendo mercado y ya no era tan rentable, y dedicando sus tierras al cultivo del cereal en el secano y de la remolacha en el regadío, lo que provocó el descepe progresivo de las viñas, siendo ya su encargado de la explotación agrícola el señor Serapio Prieto. 

7.- LA BODEGA DEL CANAL EN LAS ÚLTIMAS DÉCADAS

A finales del s. XX la familia Alonso Almodóvar vende las  fincas urbanas que poseía en el Paseo del Canal y en la C/ Parada de Villamuriel y la empresa COBURSA, S. L. realiza la urbanización de las primeras, construyendo un complejo de chalets adosados en las 2 citadas calles y en la zona de las Grederas.

PLANO DE LA FINCA  DE LA FAMILIA  ALONSO ALMODÓVAR 
EN EL PASEO DEL CANAL

CHALETS EN LA ZONA DE LAS GREDERAS


En el año 2000 se lleva a cabo la restauración del edificio de la bodega construida por D. Narciso Rodríguez junto al Canal de Castilla, que había dejado de tener su antiguo uso al haber desaparecido los majuelos de la familia, para destinarlo a restaurante con el nombre de BODEGA DEL CANAL, y de la vivienda de la familia Lagunilla en la C/ Rodríguez Lagunilla, nº 11 para convertirla en hotel por parte de la empresa Hostal Canal de Castilla, S.L.

Ambos edificios estuvieron funcionando durante algunos años con su nueva actividad, pero acabaron cerrándose por no conseguir cumplir los objetivos previstos.



FACHADA DEL HOTEL EN LA C/  R. LAGUNILLA

LA BODEGA DEL CANAL EN LA ACTUALIDAD

COMEDOR DE LA 1ª NAVE Y ESCALERA DE SUBIDA AL BAR

En la actualidad el hotel sigue cerrado, pero una nueva empresa se ha hecho cargo del restaurante y en el verano del 2020 ha vuelto a abrir la Bodega del Canal para ofrecer su servicio a todo tipo de celebraciones familiares, de amigos, instituciones y empresas, aunque con las grandes restricciones que está imponiendo la pandemia de la Covid.

La Bodega del Canal dispone de un  bar  con 2 plantas, instalado en la zona del antiguo lagar y de la panera (esta 2ª planta del bar se ha utilizado como discoteca en años anteriores), y de un restaurante con 2  salones,  que ocupan las naves de la antigua bodega, cuya señorial arquitectura se ha respetado muy bien, con  espacios amplios y con el mobiliario y la decoración acordes con el anterior uso del edificio.

 

8.- DOCUMENTACIÓN  UTILIZADA

  • Los Amillaramientos de Villamuriel de 1850 y años posteriores, del Archivo Municipal de Villamuriel.
  • Las Actas de las sesiones de la Corporación municipal de Villamuriel, del s. XIX, XX y XXI del Archivo Municipal de Villamuriel.
  • Diversos legajos de las desamortizaciones eclesiástica y municipal de Villamuriel en el s. XIX - Sección Desamortización, del Archivo Histórico Provincial de Palencia.
  • Las fichas urbanas de implantación de Villamuriel de Cerrato - Sección Hacienda, de 1947, del Archivo Histórico Provincial de Palencia.
  • Libro 9 de Defunciones, del Archivo parroquial de Santa María de Villamuriel.
  • “Palencia. La ciudad y sus alcaldes, 1808-1936”, de Fco. Javier de la Cruz Macho, publicado por la Institución Tello Téllez de Meneses. Palencia, 2019.
  • Información oral de varios vecinos de Villamuriel: Serapio Prieto y Raimundo Prieto.
  • Colaboración del propietario de la Bodega del Canal para su visita, la realización de las fotografías y la medición de misma para elaborar el plano.
  • La mayor parte de las fotografías son del autor del artículo y algunas han sido cedidas por vecinos de Villamuriel.
  • Los planos de la zona de la bodega y de la casa de la C/ Rodríguez Lagunilla han sido tomados de las fichas urbanísticas de 1947, del Archivo Histórico Provincial de Palencia.
  • Plano de la bodega y cuadro de la familia, elaborados por el autor del artículo.
  • Mapa de la difusión de la filoxera tomado del artículo “La filoxera en Galicia”, de J. Piqueras Haba, publicado en Cuadernos de Geografía 77, en 2005.







Artículo elaborado por Zacarías Diez García, miembro de la Asociación Amigos del Patrimonio de Villamuriel















































viernes, 18 de diciembre de 2020

LAS BODEGAS Y EL VINO EN VILLAMURIEL



 LAS BODEGAS Y EL VINO


1.- INTRODUCCIÓN

Las bodegas eran una instalación fundamental en la economía de un pueblo que tuviera una superficie grande de majuelos en su campo.  Y ésta ha sido la situación de Villamuriel a lo largo de los últimos siglos, ya que en Villamuriel y Calabazanos se dedicaban al cultivo de la vid entre 600 y 1.000 obradas.

Por ello, Villamuriel llegó a tener en uso cerca de 200 bodegas, siendo tal vez el 3º pueblo que mayor nº de bodegas conserva, solo por detrás de Dueñas y Baltanás.

EL CANAL DE CASTILLA Y LAS BODEGAS DEL CORRO DEL REDENTOR

Durante todo el año había actividad en las bodegas, cuando los productores ponían la bandera roja en la puerta y día a día iban vendiendo su vino, pero sobre todo en las semanas anteriores y posteriores a la vendimia.

Solía haber cierto ambiente en torno a las bodegas que habían echado a vender, ya por la afluencia de los compradores de vino por cántaros o medios cántaros o de aquellos que aprovechaban para tomarse unos vasos de vino y charlar un rato con otros vecinos del pueblo.

Pero además era un centro de vida social, porque era frecuente que los grupos de jóvenes y amigos fueran a almorzar o merendar a la bodega los fines de semana o días festivos.  Como se solía beber mucho, la merienda con frecuencia acababa en una juerga, con cánticos y otros actos poco edificantes.

2.- EL VINO EN LAS ORDENANZAS MUNICIPALES DE 1764

Igual que se regulaba con mucho detalle la actividad en los majuelos, también se reglamentaba bastante  la elaboración y venta del vino en las bodegas.

El acto del aforo y vareo del vino que producían las viñas y majuelos del término de la villa se ejecutaba cada año el día de san Martín (11 de noviembre), al cual había de asistir la Justicia y el Regimiento y el Procurador General.    Y para dicho acto se debía traer medidor aprobado de fuera de esta villa, por no haberlo en ella.

No se podía empezar a vender vino nuevo después del aforo hasta el día de san Andrés (30 de noviembre) en adelante, para dar tiempo a despachar el vino añejo, si lo hubiera, y, en caso de no haberlo, se podía empezar desde el día después de dicho aforo en adelante.


CARRALES LLENOS DE MOSTO


MEDIDA DE MEDIO CÁNTARO, DE LATÓN

MEDIDAS PARA EL VINO: AZUMBRE Y CUARTILLO

Después de aforado el vino, la Justicia y el Regimiento y Procurador de ella sacaban a arrendamiento la venta de vino por menudeo en la taberna pública y, en caso de no haber vino en el pueblo, sacaban también a arrendamiento el  traerlo de fuera y venderlo.

Si algún año no había quien diese vino para abastecer al pueblo en la taberna pública de esta villa, la Justicia y el Regimiento se debían juntar en las casas del Ayuntamiento y echaban suertes y al que tocase la suerte le obligaban a echar a vender por la medida menor, señalando el precio que correspondiese al vino. Y para dichas suertes  entraban en ellas todos los vinateros, sin excepción.       Y, en ese tiempo, los otros vecinos no podían vender vino alguno, para así no  perjudicar al vinatero que se hallaba vendiendo por suerte.

Ningún vecino de la villa u otra persona podía meter uva ni mosto de fuera del término, siendo comprado a forasteros, por el perjuicio que se podía seguir a los demás cosecheros, a no ser que el fruto no se hallase en el término de esta villa, pero lo que se comprase fuese de vecino de ella. Si se contravenía este capítulo, se daría por decomiso lo que se denunciase, lo cual podía hacer cualquier cosechero, exigiéndole además la pena de 1.000 maravedíes.

Cualquier vecino de esta villa u otra persona podía entrar en ella el vino que quisiese, cocido, de fuera del pueblo para su gasto, pagando los derechos y con noticia de la Justicia.   De lo contrario, se le decomisaría el vino, además de la caballería que lo condujese.


3.- EL VINO  EN LA  OBRA DE FRANCISCO SIMÓN  NIETO

En su “Estudio  médico-topográfico de Villamuriel de Cerrato” (1886), en el capítulo IV “Los habitantes de Villamuriel física y socialmente considerados”, en el apartado 5º trata de  la “Alimentación”.

Señala que entre los vegetales destaca “el trigo, del cual se elabora un pan de excelente calidad, que forma el principal alimento de la clase obrera, y los garbanzos, judías y muelas”.

Entre las carnes, indica que las 3 principales especies de animales que se sacrifican son la vaca, el cerdo y la oveja, pero que “el consumo de carnes es en este pueblo de todo punto insuficiente”.

En cuanto a líquidos vegetales, Simón Nieto escribe que “el vino figura en 1ª línea,  se bebe en grandes cantidades”, y que  “el vino es tinto áspero, de mucho color y de una riqueza alcohólica que varía de 9º a 11º

El consumo de vino en Villamuriel es considerable, con un total de 3.368 hectólitros al año, correspondiendo 250 litros por habitante al año y 0,7 litros al día (en España es de 57 litros por habitante al año).  Estas cifras dan la medida de la importancia que aquí tiene el consumo de este artículo, que está considerado por estas gentes como el sustrato de la vida”.  


También dice que “el hábito contraído desde la infancia de beber vino explica en cierto modo que el organismo de los habitantes de este pueblo no se impresione por muy excesivas cantidades que ingiere y que las enfermedades del alcohol sean aquí raras.  El alcoholismo y la embriaguez son menos comunes de lo que parece deducirse de un consumo tan alto por habitante al año”.

“Para ello hay que tener en cuenta el género de vida de los habitantes de este pueblo, constantemente ocupados en trabajos agrícolas, con los cuales, bien por el trabajo mismo  por la acción de una aire puro, la eliminación del alcohol es rápida y completa.  Además de esto, influye en este fenómeno la calidad y la pureza de los vinos, que no suele sufrir alteraciones y, aunque su riqueza alcohólica no baja de 10º, es perfectamente tolerable, sin que se produzcan alteraciones en su salud”.

“Por el contrario, parece que el organismo entra en una mayor actividad funcional bajo el influjo de este excitante, las fuerzas físicas aumentan, la resistencia al trabajo crece y hasta creemos que la notable fecundidad obedece principalmente a esta causa (una natalidad de 5,4 por 100 habitantes, con un consumo de 250 litros en Villamuriel / 2,7 de natalidad en Madrid con un consumo de 40 litros por habitante y año)”.


4.- ¿CÓMO SON LAS BODEGAS?

Las bodegas son galerías subterráneas excavadas en profundidad para elaborar y guardar el vino durante el año.

Es difícil saber cuánto tiempo y trabajo llevaba excavar una bodega, pero,  como se solía hacer en invierno (cuando no había trabajo en el campo), supongo que varios años trabajando unos cuantos operarios.     

Había que picar la roca con medios manuales y sacar la tierra al exterior, teniendo cuidado para evitar los posibles desprendimientos, trabajando bajo tierra, con poca luz, espacios a veces reducidos,  polvo en el aire.

Imaginemos una bodega de tipo medio, con una profundidad de 6 metros, unas  escaleras de 8-9 m  de tunel y 20 escalones, una nave de 20 m de largo y unos 3  de ancho y de alto, la nave del lagar de 6 m de largo, 2 de ancho y 2,5 de alto, la cubeta del lagar de 3 m de lado y 2 de profundidad, las 2 zarceras y el descargadero de 6 m de profundidad.  Excavar todo esto supone picar y sacar al exterior unos 250  m3  de tierra, con un peso de 500 Tm. 

 A.- EL EXTERIOR

La fachada principal tiene entre 2 y 5 m y suele estar construida con pequeñas piedras irregulares (mampostería), aunque hay algunas de mejor factura, al presentar una fábrica de sillares de piedra.

En ella se encuentra la puerta de entrada, antes de madera, hoy de chapa o de hierro, de unos 2 m de alto y algo más de 1 m de ancho.

FACHADA  CON PIEDRA DE SILLERÍA, EN EL CORRO DEL MORO


En la fachada opuesta a la entrada, pero a veces en la fachada principal (a un lado), se encuentra el descargadero, por donde se echaba la uva al lagar. Todos tienen una portana de madera (0,90 m de ancho y 1,20 m de alto) y una losa gruesa de piedra, donde se apoyaban los cestos con la uva para facilitar su descarga. Algunas bodegas tienen esa fachada trasera revestida de piedra.


FACHADA DEL DESCARGADERO, EN EL CORRO DEL MORO

DESCARGADERO DEL LAGAR EN EL CORRO DEL MORO

INTERIOR DE DESCARGADERO EN EL CORRO DEL MORO

Algunas bodegas tienen el lagar en el exterior, en superficie, lo que facilitaba la introducción de la piedra y la viga para prensar la uva, el trabajo de descarga de la uva, la elaboración del vino y su traslado a varias bodegas.

En el exterior se pueden ver las zarceras, que son respiraderos verticales abiertos para la ventilación y evitar las humedades en el interior. Dependiendo de la bodega, algunas zarceras pueden tener de 8 a 10 m. de profundidad y entre 50 y 80 cm de lado.  Suele haber 2 en cada bodega, una que comunica con la zona del lagar y otra con la nave donde se conserva el vino.   Se las distingue por su forma rectangular o cuadrada, a veces cónica, y están hechas con piedras calizas irregulares o de ladrillo.

También podemos observar el montículo que cubre a la larga la zona de la nave, formado con la tierra sacada de la excavación de la bodega, para aislar mejor del exterior la nave principal.


BOSQUE DE ZARCERAS EN EL CORRO DEL MORO

ZARCERA DE PIEDRA EN EL CORRO DEL MORO

INTERIOR DE LA ZARCERA DE BODEGA DE EZEQUIEL GARCÍA


 B.- EL INTERIOR

De la  puerta de entrada se pasa a las escaleras, con 30-40 peldaños en las bodegas más profundas y menos de 10 en las más superficiales, realizados en el propio suelo de arcilla, aunque a veces se hacían de ladrillo.         A veces, para ahorrar tiempo y trabajo la misma escalera servía para bajar a varias naves, que eran de diferentes propietarios.  Las escaleras suelen tener 1 m de ancho, 2 de alto y longitudes diversas, según la profundidad de la bodega.


ESCALERAS DE LA BODEGA DE JULIO REY


Por ellas se baja a la nave o naves donde se disponen las cubas, tinos y carrales (construidos con madera de roble por el cubero) y los garrafones de cristal forrados con mimbres. Las cubas podían almacenar, en general, de 100 a 500 cántaras. Los carrales iban de las 10 a las 50. Los tinos pasaban de 1.000.

CUBAS MEDIANAS EN BODEGA DE EZEQUIEL GARCÍA

CARRALES EN BODEGA de MIGUEL  APARICIO, del Cº DEL REDENTOR

Las naves presentan la roca original (arcillas o conglomerados) en techos, paredes y suelos, aunque actualmente a veces los techos han sido reforzados con arcos de ladrillo apoyados en soportes de hormigón y el suelo también ha sido hormigonado.   Las naves suelen tener 3 -3,5 m. de alto y 2,5 -3 m. de ancho, con longitudes diversas, según las necesidades de almacenaje de vino del propietario.

A un lado se encuentra la sala del lagar, con la cubeta para echar la uva, la pila para echar el mosto y la zona donde están instaladas la viga de madera, la piedra y el huso (de madera), los cuales permitían prensar la uva en el lagar.  

Los lagares tienen diversas medidas, dependiendo de la superficie de los majuelos de sus usuarios, llegando algunos a 15 - 20 mde capacidad, para poder elaborar de 700 a 1.000 cántaras de mosto. Y algunas vigas alcanzan los 8-10 m de largo.

VIGA DEL LAGAR DE BODEGA DE EZEQUIEL GARCÍA


5.- LAS  LABORES  EN LA BODEGA: HACER EL VINO

Cuando se llenaban los cestos o el remolque o al final de la jornada, se llevaba la uva a la bodega, se pesaba con la romana (los cestos) o en una báscula (la uva a granel)  y se descargaba en el lagar.

ECHANDO LA UVA A LA DESPALILLADORA

A continuación se pisaba la uva en el lagar  y se dejaba 3 o 4 días para que empezara a hervir en el mismo. Al 4º día se abría la llave y el 60% del líquido caía por su pie a la pila.

Después se abrían callejas a los lados para que escurriera el mosto, al prensarla.   Luego se ponía la madera y se prensaba con el husillo o con la viga de madera que hacía contrapeso con la piedra para sacar más mosto.

Hecho esto,  se quitaba la madera y se cortaba en redondo la uva de los lados para meterlo al medio y volver a prensarlo con la madera.

Para obtener un cántaro de mosto (16 litros) se necesitaban 23 kg. de uva.

PRENSA  MANUAL MODERNA

LAGAR CON EL MOSTO EN BODEGA DE MIGUEL APARICIO

PILA DEL LAGAR PARA RECOGER EL MOSTO 


Se sacaba el mosto de la pila  con recipientes de metal, se echaba en pellejas de cuero y se llevaba a los envases de madera (cubas o carrales) o de acero inoxidable (ya en el s. XX) para que fermentase durante unos 60 días.

Ahora se usan despalilladoras para separar las uvas del rampojo y luego  estas se prensan en pequeñas prensas manuales.  Y unos días después el mosto se lleva con una bomba movida a motor y mangueras de plástico  a los depósitos de madera o de acero inoxidable para que fermente durante 2 meses.

Durante casi una semana no se podía bajar a la bodega por el anhídrido carbónico (el llamado tufo).  Para sacarlo se ponía lumbre en las escaleras.

También se aprovechaba el rampojo de los racimos: se llevaba a la alcoholera para hacer orujo.



OLLEJOS DE LA UVA YA PRENSADA

CARRAL LLENO DE MOSTO


A los 2 meses el mosto ya es vino. Así dice el refrán: “Por san Andrés el mosto vino es”.    Se sacaba el vino con una goma, saliendo ya sin impurezas,  y se pasaba  a unos envases limpios. La madre, que quedaba en el fondo de las cubas o carrales, se quitaba para dejarlos limpios.

Las cubas y carrales se tenían que vaciar en 20 días, como mucho, después de empezarlos a gastar o vender.  Si no se vaciaban del todo, había que trasegarlos a otra cuba o carral más pequeños.       Los envases, al vaciarlos  de vino, se limpiaban con agua y sosa cáustica. También se volvían a limpiar una semana antes de echar el mosto.


6.- LA PRODUCCIÓN DE VINO

MEDIDAS DE CAPACIDAD PARA LÍQUIDOS

 1 CÁNTARO  =  8 AZUMBRES  =  15,76 LITROS

 1 CUARTILLA =  2 AZUMBRES  =  3,94 LITROS

 1 AZUMBRE  =  4 CUARTILLOS  =  1,97 LITROS

 1 CUARTILLO =  4 COPAS  =  0,49 LITROS

 

MEDIDAS DE PESO PARA SÓLIDOS

  1 ARROBA  25 LIBRAS  =  11,5 KILOS

  1 LIBRA  =  16 ONZAS  =  0,46 KILOS


A.- EN EL S. XVIII

Según los datos suministrados por el Catastro de Ensenada (1752) para Villamuriel y Calabazanos, la producción de vino se elevaba a 45.000 cántaros (unos 720.000 litros)a mediados del s. XVIII, el resultado de una cosecha de más de 1 millón de kilos de uva. 

De esta cifra solamente se podrían elaborar y almacenar en las bodegas de Villamuriel y Calabazanos unos 10-15.000 cántaras, ya que no había más que 35 bodegas  y 12 lagares y la capacidad de los envases declarados en dichas bodegas se situaba en torno a esa cantidad.

El resto de la uva los propietarios de los majuelos la llevarían a Palencia o a los pueblos próximos a Villamuriel, en donde estaban avecindados.  Considero que el vino lo elaborarían sobre todo en Palencia, ya que los grandes propietarios de viñas en ambos pueblos eran vecinos de Palencia, donde había un mercado más amplio al contar con  más población.




B.- EN LOS SS. XIX Y XX

De principios del s. XIX no he podido hacer un análisis de la producción de vino en el pueblo, por insuficiencia de datos, pero debió seguir aumentando a tenor del incremento progresivo del nº de bodegas en las zonas exteriores del pueblo.

La fama del vino de Villamuriel llegaba a otras zonas de la región.  Incluso se dice (pero no he visto documentación al respecto que lo confirme) que José Bonaparte (nombrado rey de España por su hermano Napoleón en 1808), cuando estaba asentado en Valladolid, pedía que para beber se le abasteciera de vino de Villamuriel.

Tomando como referencia los datos del Amillaramiento de 1850, a mediados del s. XIX, la producción de vino en Villamuriel se elevaba a casi 25.000 cántaras (400.000 litros), el resultado de una cosecha de 568.000 kilos de uva. Esa cifra podría estar infradeclarada y ser en realidad más alta, ya que es casi la mitad que a mediados del s. XVIII.

Y a finales del s. XIX Francisco Simón Nieto daba la cifra de 900.000 -1.000.000 de litros (56.000-62.000 cántaros), considerando que los datos oficiales de 550.000-650.000 litros eran incompletos y engañosos.

En esas fechas, ya es más probable que buena parte de la producción y almacenaje del vino se hiciera en los lagares y bodegas de Villamuriel, ya que a mediados del XIX  había 33 lagares, 93 bodegas y 13 sisas. 

A ellas hay que añadir las que se fueron excavando en las décadas siguientes, ya que en el Inventario de 1947 se contabilizan 173 bodegas y 79 lagares en Villamuriel, una de las cuales (la de D. Narciso) podía transformar y almacenar unos 15.000 cántaros.


7.- EVOLUCION HISTÓRICA DE  LAS BODEGAS

A.- HASTA EL S. XVIII

Al haber viñedos en Villamuriel en la Edad Media y primeros siglos de la E. Moderna, hay que suponer que había bodegas y lagares donde elaborar el vino y conservarlo, pero no he podido consultar documentación que lo confirme.

Es seguro  que en los protocolos notariales de los siglos XVI y XVII (documentos  en que los notarios dan fe de las compras y ventas de bienes o de las herencias) aparece reflejada la existencia de bodegas en Villamuriel en esas fechas, pero en las circunstancias actuales no es posible consultarlos al no poder acceder a los archivos públicos.

B.- EN EL S. XVIII

Del siglo XVIII   he consultado varios documentos que nos informan ampliamente de las bodegas de Villamuriel: el Catastro de Ensenada y las Ordenanzas Municipales de Villamuriel.

Según el Catastro de Ensenada (1752) en Calabazanos solo había 2 bodegas: la de un vecino seglar, con una capacidad de 250 cántaras, y la bodega del Convento de Sta. Clara, que supongo tendría una capacidad de más de 2.000 cántaros, ya que los diezmos del vino que recibía el Convento rondaban esa cifra.

Según la misma fuente, en Villamuriel había dos núcleos de bodegas, que estaban pegados al caserío, con un total de 33 bodegas.

Uno se excavó en la salida del camino Real a Dueñas y era conocido como bodegas a la iglesia o al camino de Dueñas.  Tenía 17 bodegas (13 sin lagar y 4 con lagar), 2 de las cuales estaban sin uso y 1 caída, y un lagar sin bodega. 

Había otro lagar, situado en el casco del pueblo, en la C/ Tercias, que pertenecía a la fábrica de la iglesia y servía para recoger la uva de la parte del diezmo que percibía dicha fábrica.

La capacidad de este conjunto era de 3.250 cántaros. Este núcleo desapareció al construirse el ramal sur del canal de Castilla a finales del s. XVIII y las casas de la C/ Nueva (al oeste de la iglesia y del palacio del Obispo).

El 2º conjunto se fue formando a ambos lados del Caño, en los Herrenes y en la casa alta, con un total de 17 bodegas,  6 de las cuales tenían su correspondiente lagar, y una capacidad de unos 6.500 cántaros.


BODEGAS Y LAGARES EN VILLAMURIEL EN 1752

 

ZONAS


BODEGAS CON LAGAR


BODEGAS SIN LAGAR


LAGARES SOLO


BODEGAS HUNDIDAS


LAGARES HUNDIDOS

LA IGLESIA O SALIDA A DUEÑAS

 

4

 

12

 

1

 

1

 

0

 

C/ DEL CAÑO

 

6

 

11

 

0

 

0

 

0

 

 C/ TERCIAS

 

0

 

0

 

1

 

0

 

0

 

TOTALES

 

10

 

23

 

2

 

1

 

0


BODEGA DEL S. XVIII EN LOS HERRENES

BODEGAS DEL S. XVIII DE LA CALLE DEL CAÑO

En las décadas siguientes del s. XVIII se abren más bodegas en la zona de los Herrenes y el Castillón, en los márgenes del camino al Pedracho y los Vallejuelos y del camino a las Raposeras y al Cigarral.   

En la bodega de Julio Rey, en el camino a los Vallejuelos, en el huso de madera del lagar se puede leer una inscripción que dice: “JUAN DE VILLAMERIEL ME HIZO -  AÑO 1780”.

 

LAGAR DE BODEGA DE JULIO REY

HUSO CON EL NOMBRE  DEL  CONSTRUCTOR: JUAN DE VILLAMERIEL


C
.- EN EL S. XIX

A lo largo de las primeras décadas del s. XIX se fueron excavando más bodegas en los Corros del Moro y del Redentor, al desaparecer las bodegas de la salida a Dueñas y aumentar la producción de los viñedos plantados anteriormente, localizándose también en zonas más alejadas del pueblo, como el Cotarro del Moro y la base del espigón de Miraflores.

Así en el Amillaramiento de Villamuriel de 1850  se registran un total de 93 bodegas, 13 sisas (bodegas de pequeñas dimensiones, incluidas a veces en otra bodega) y 33 lagares.  El reparto por zonas no es posible realizarlo, porque en el Amillaramiento muchas veces no se especifica ese aspecto.

El momento de máximo apogeo del viñedo y las bodegas fue a finales del s. XIX, coincidiendo con la ruina de los viñedos franceses por la filoxera y el aumento de la demanda del vino de España.  Así en el huso del lagar de una modesta bodega del Cotarro del Moro se lee la fecha de su construcción, "AÑO 1863".

BODEGA Y LAGAR EN EL COTARRO DEL MORO

HUSO CON LA FECHA DE SU CONSTRUCCIÓN: 1863

BODEGA DE D. NARCISO RODRÍGUEZ LAGUNILLA

Una de las bodegas más recientes es la bodega de D. Narciso R. Lagunillala más grande de Villamuriel. Hoy es el restaurante “la Bodega del Canal”.  Según una inscripción, hoy desaparecida, fue construida en 1880 por el albañil Alipio Morate.    De ella trataré en un artículo aparte.


D.- EN EL S. XX

En el s. XX ya no se construyeron nuevas bodegas, pero se siguieron utilizando al máximo todas las existentes y por ello se mantuvieron en buenas condiciones, debido  a la gran demanda del vino de Villamuriel por su calidad  y la proximidad a Palencia.

Para su estudio he utilizado las fichas urbanísticas de Villamuriel con fines hacendísticos de 1947.  Entonces había 173 bodegas, 72 de ellas con lagar, además de otros 7 lagares independientes.

El grupo más numeroso de bodegas estaba en el Corro del Moro, con 56 bodegas (30 de ellas con lagar) y otros 2 lagares sin bodega. Había 9 bodegas que compartían la entrada entre sí (2 a 4 bodegas).

El 2º conjunto lo formaban el Caño, los Herrenes, C/ Marino Rodríguez y Av. de Portugal con 52 bodegas (15 de ellas con lagar) y 3 lagares sueltos. En él, 12 bodegas compartían la entrada.

En el Cotarro del Moro y Miraflores se localizaban 32 bodegas (17 y 15, respectivamente), de las que solo 8 tenían su lagar.

El 4º grupo era el Corro del Redentor con 29 bodegas (17 con lagar) y 1 lagar sin bodega. En él había una gran bodega con 3 naves.

Finalmente, había otras 3 en la C/ Parada y 1 en el Paseo del Canal (la de Alonso Almodóvar).


BODEGAS Y LAGARES EN VILLAMURIEL EN 1947

 

ZONAS


BODEGAS CON LAGAR


BODEGAS  SIN LAGAR


LAGARES SOLO


BODEGAS HUNDIDAS


LAGARES HUNDIDOS

CORRO DEL MORO

 

30

 

26

 

2

 

1

 

0

CORRO DEL

REDENTOR

 

17

 

12

 

1

 

12

 

0

COTARRO

DEL MORO

 

4

 

13

 

0

 

4

 

0

 

MIRAFLORES

 

4

 

11

 

0

 

5

 

1

AV. PORTUGAL

Y  HERRENES

 

11

 

14

 

2

 

0

 

0

 

C/ DEL CAÑO

 

3

 

13

 

1

 

0

 

0

C/ MARINO RODRÍGUEZ

       

           1

 

10

 

0

 

0

        

         0

C/ PARADA  Y PASEO CANAL

 

2

 

2

 

1

       

         0

        

         0

 

TOTALES

 

72

 

101

 

7

 

22

 

1

 

LAGAR Y ZARCERAS DEL CORRO DEL REDENTOR

ZONA DE BODEGAS HUNDIDAS EN EL CORRO DEL REDENTOR


Además en esa fecha se señala que aparecían totalmente hundidas otras bodegas: 12 en el Corro del Redentor, 5 en Miraflores, 4 en el Cotarro del Moro y 1 en el Corro del Moro, tal vez no por el abandono de sus propietarios, sino por razones meteorológicas (inundación por el agua de alguna tormenta, situación que volvió a afectar al Corro del Redentor en el invierno de 1962) o por algún defecto en su excavación.


8.- LAS ZONAS DE BODEGAS EN LA ACTUALIDAD

Las bodegas de Villamuriel se reparten por 4 grandes zonas: el Corro del Moro, el Corro del Redentor, el Cotarro del Moro y Miraflores, la calle del Caño-los Herrenes- el Cementerio viejo.

A.- EL CORRO DEL MORO

La zona del Corro del Moro se sitúa entre el camino del Páramo, el camino nuevo de los Vallejuelos y el canal de Castilla. Se distribuyen junto al antiguo camino de los Vallejuelos y en 3 caminos de servidumbre que parten de dicho camino hacia el oeste. 

PLAZUELA CON BODEGAS EN EL CORRO DEL MORO

Es el conjunto con mayor nº de bodegas (56), aunque en los últimos años media docena de ellas se han hundido en el antiguo camino de los Vallejuelos por la entrada del agua de las tormentas en las mismas o por abandono de sus dueños.

Las del camino de los Vallejuelos tienen sus naves paralelas al camino, en dirección norte-sur, y la puerta de entrada al este o al norte. Las de los caminillos todas tienen las naves en dirección norte-sur, con la puerta de entrada al norte y el descargadero del lagar al sur.

LAGAR EXTERIOR DE BODEGA EN EL CAMINO DEL PÁRAMO

BODEGA HUNDIDA EN EL CAMINO VIEJO DE LOS VALLEJUELOS


B.- EL CORRO DEL REDENTOR

La 2ª zona es el Corro del Redentor, situado al norte o al oeste de la Fábrica de Harinas Villamuriel, entre el canal de Castilla y el actual camino del Cigarral y las Raposeras.

En el Redentor hoy solo quedan en pie 18 bodegas, ya que debido al agua que bajaba del páramo en varias grandes tormentas, sobre todo la de 1962, se han hundido casi todas las situadas en la hondonada detrás de la fábrica.

BODEGA EN EL CAMINO DEL CANAL, DEL CORRO DEL REDENTOR

BODEGA Y MERENDERO EN EL CAMINO DEL CANAL

Aquí estaba una de las mayores bodegas, la bodega de los herederos de Ezequiel Matía García, que tenía 3 naves de grandes dimensiones y un lagar común, pero se hundió en 1962.

En esta zona, unas de las bodegas conservadas tienen sus naves en dirección este-oeste y otras norte-sur. La mayoría tienen la puerta de entrada con vistas al Canal y el descargadero del lagar mirando a las garitas de Miraflores.

C.- EL COTARRO DEL MORO Y MIRAFLORES

En el Cotarro del Moro las bodegas están situadas en la parte alta del cerro, en un solo nivel.  Suelen ser bodegas más pequeñas y bastante menos profundas (varias solo 2 o 3 m. de profundidad) que las de las demás zonas.  Su excavación suponía menos trabajo, pero el vino se conserva peor al tener temperaturas más altas.

La puerta de entrada la tienen al oeste o al norte.  Bastantes de ellas no tienen lagar (sólo hay 4)  o es pequeño, con su descargadero en lo alto del cerro.  Hoy varias de ellas están hundidas o en mal estado, conservándose unas 15 en buen estado, al haber sido arregladas.

VISTA DEL FRENTE OESTE DEL COTARRO DEL MORO

FACHADA DE BODEGAS DEL COTARRO DEL MORO

Enfrente del Cotarro se encuentra el espigón de Miraflores, en cuya base hay varias bodegas bien conservadas y alguna con buena fábrica de piedra en su fachada.  Se distribuyen en las 2 calles que dan acceso a las garitas, conservándose bien unas 10 bodegas. La mayoría tienen la fachada principal con su entrada al este y el descargadero del lagar mirando al páramo. Aquí también hay pocos lagares (sólo 4) y son poco profundas (entre 3 y 6 m).

CALLE CON BODEGAS EN MIRAFLORES


BODEGA CON FACHADA DE SILLERÍA EN MIRAFLORES

D.- EL CAÑO, LOS HERRENES Y AV. DE PORTUGAL

El conjunto más disperso de bodegas lo forman las de C/ del Caño, C/ Marino Rodríguez, Avda. de Portugal y Herrenes, bodegas muy antiguas, pero que en gran parte han desaparecido por causas meteorológicas o abandono de sus propietarios o  al ser hundidas y cegadas para poder construir viviendas.

Las pocas conservadas bordean el solar de los Herrenes y la Avda. de Portugal (6 bodegas en cada uno) y el final de la C/ del Caño (8-9 bodegas).

En esta zona se encuentra la 2ª bodega más grande del pueblo, la de herederos de Ezequiel García Matía. Es muy profunda (unos 12 m). Tiene 3 naves formando una T y 2 sisas, donde se conservan 5 cubas de 200 a 700 cántaros y varios carrales. También conserva en aceptables condiciones los 2 lagares, uno de ellos de gran capacidad.

Todavía se encuentra bastante bien conservada, pero con un deterioro progresivo que podría llevar a su ruina. Esta bodega reúne muy buenas condiciones para albergar un centro de interpretación de las bodegas y el vino, por su situación, tamaño, espacio disponible y haber conservado casi intacta la bodega original y muchos de los elementos básicos para elaborar y conservar el vino.


FACHADA DE BODEGA DE EZEQUIEL GARCÍA


PATIO DE ACCESO A LA BODEGA Y  LAGARES  DE EZEQUIEL GARCÍA


LAGAR GRANDE DE BODEGA DE EZEQUIEL GARCÍA




ESCALERA DE ACCESO A LA BODEGA DE EZEQUIEL GARCÍA

CUBAS GRANDES EN BODEGA DE EZEQUIEL GARCÍA


9.- VALORACIÓN FINAL

Nuestros antepasados han ido construyendo  a lo largo de los siglos una serie de conjuntos arquitectónicos que nos han legado a nosotros.   Uno de los más importantes a todos los niveles son las casi 200 bodegas, que estaban en buenas condiciones y en uso en pleno s. XX.

Pero por unas razones o por otras (fenómenos meteorológicos graves, pérdida de su función y abandono por parte de los propietarios, falta de unas directrices para su conservación o recuperación por parte de las autoridades municipales, construcción de chalets), en las décadas finales del pasado siglo o en los 20 años del actual, un número significativo de las bodegas y lagares han desaparecido o están a punto de hacerlo.

LAGAR HUNDIDO EN CORRO DEL REDENTOR

BODEGA HUNDIDA EN CAMINO VIEJO DE LOS VALLEJUELOS

DESCARGADERO EN RUINAS EN CORRO DEL MORO

Hay propietarios que las han arreglado (por dentro y por fuera) para convertirlas en merenderos y han logrado conservarlas, pero muchas veces la reparación de la parte exterior ha seguido unas pautas totalmente personales y se ha perdido la armonía del conjunto que tenían los  núcleos de bodegas hasta hace poco tiempo y que en algunos pueblos sí se ha mantenido.

Por otra parte, si uno se da una vuelta por las zonas de bodegas, podrá comprobar que en algunas de ellas los propietarios han procurado tener en aceptables condiciones las fachadas y los entornos de sus bodegas, pero el Corro del Moro (el más grande y compacto) está bastante descuidado (caminos poco transitables, fachadas con grafitis, muebles en los caminos, construcciones poco acordes con el aspecto tradicional de las bodegas).

FACHADA  CON GRAFITIS Y MUEBLES EN EL CORRO DEL MORO


FACHADA DE BODEGA PINTADA EN EL CORRO DEL MORO

Aunque ya llegue tarde, el Ayuntamiento tal vez debería elaborar un protocolo que fije las pautas a seguir en las recuperaciones del exterior de las bodegas, controlar las construcciones que se hagan y velar por que los propietarios mantengan en buenas condiciones los exteriores de las bodegas.

Finalmente, la Asociación Amigos del Patrimonio sugiere que, si es posible, el Ayuntamiento adquiera una bodega, donde se pueda instalar un pequeño centro de interpretación de las bodegas y el vino, lo que unido a la visita de una cueva y una yesera podría ser un nuevo atractivo turístico en el pueblo.


10.- DOCUMENTACIÓN UTILIZADA

  • Las Ordenanzas Municipales de Villamuriel, de 1764, del Archivo Municipal de Villamuriel
  • Los Amillaramientos de Villamuriel, de 1850 y años posteriores, del Archivo Municipal de Villamuriel.
  • Las Respuestas Generales y las Declaraciones particulares para Villamuriel, del Catastro de Ensenada, de 1752, del Archivo Histórico Provincial de Palencia.
  • Las fichas urbanas de implantación de Villamuriel de Cerrato - Sección Hacienda, de 1947, del Archivo Histórico Provincial de Palencia.
  • El Estudio médico-topográfico de Villamuriel de Cerrato, de Francisco Simón y Nieto, de 1886.
  • Información oral de varios vecinos de Villamuriel: Miguel Aparicio, Guillermo Nieto, Serapio Prieto.
  • El trabajo sobre las bodegas del  Cerrato castellano, realizado por Carlos Paredes Obispo, cuyo enlace es  https://www.xn-bodegasycuevasdueas-c4b.com/los-barrios-de-bodegas-tradicionales-en-el-cerrato-castellano/
  • Colaboración de varios propietarios de bodegas para su visita y medición de las mismas para elaborar los planos: Julio Rey, Miguel Aparicio, Ezequiel García, Teodoro Terán.
  • Fotografías del autor del artículo, de Guillermo Nieto y de Julio  Rey
  • Gráficas y tablas elaboradas por el autor del artículo



Artículo elaborado por Zacarías Diez García, 

miembro de la Asociación Amigos del Patrimonio de Villamuriel